El ciclo, organizado por la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico y Acción Cultural Española, en colaboración con Fundación Banco Sabadell y con el comisariado musical de Fundación Eutherpe, se cerraba el sábado con un recital flamenco en Abadía Retuerta a cargo de Caridad Vega y José Almarcha

Aguilar de Campoo (Palencia) – 18 OCT 2016 – Redacción

En total han sido seis conciertos y una actuación de calle, que han servido para acercar la música a espacios patrimoniales de Burgos, Palencia, Salamanca y Valladolid.

Siguiendo la línea marcada por MusaE Música en los Museos Estatales, ciclo organizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en colaboración con Acción Cultural Española, la Fundación Eutherpe y la Fundación Daniel&Nina Carasso, surge la idea de ampliar el proyecto bajo la misma marca,  para llevar la música más allá de los museos y extenderla a espacios patrimoniales.

Concierto de la Camerata JOL y Adriana Viñuela

Concierto de la Camerata JOL y Adriana Viñuela

Nacen así diferentes extensiones del ciclo como MusaE, las piedras cantan,  cuyo reto ha sido dinamizar el arte y el patrimonio, a través de la música, potenciando a los jóvenes intérpretes y dando a conocer lugares únicos, de gran interés histórico.

Promovido por Acción Cultural Española y la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, con el apoyo de Fundación Banco Sabadell y comisariado por Fundación Eutherpe, el ciclo Musae, las piedras cantan ha servido para demostrar que cualquier lugar histórico puede convertirse en el escenario ideal para un concierto y que la música es la excusa perfecta para acercar al público al patrimonio.

Seis espacios, seis conciertos

A través de seis conciertos y una actuación de calle, MusaE, las piedras cantan ha permitido a más de 2.000 personas disfrutar de la música en lugares seleccionados por su gran interés histórico, declarados en su mayoría Bien de Interés Cultural, de las provincias de Burgos, Palencia, Salamanca y Valladolid.

Cada concierto ha ido precedido por una visita guiada al espacio que acogía el recital. Recorridos en los que han participado cerca de medio millar de Amigos del Patrimonio, que han accedido  a espacios como el monasterio de San Benito de Valladolid, la iglesia de San Martín de Tours en Salamanca, las bodegas subterráneas y pórticos de San Juan y Santa María de Aranda de Duero (Burgos), el Monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo (Palencia), y la iglesia del Monasterio de Abadía Retuerta  en Sardón de Duero (Valladolid).

Recital flamenco en Abadía Retuerta

Precisamente, éste fue el espacio que acogía el sábado el último concierto, un recital flamenco a cargo de Caridad Vega y José Almarcha, quienes bajo el título “ConSentidos” realizaron un recorrido por los palos del flamenco como las seguidillas, bulerías, fandangos, tangos o tanguillos, y lograron emocionar a las más de 200 personas que escuchaban con atención en el Monasterio de Retuerta.

La Abadía de Retuerta fue construida en el año 1146 para ser cabeza de la circaria Hispánica, que es como los premostratenses denominaban a sus distintas provincias administrativas. Las dependencias habitadas son la sala capitular y el refectorio, el resto ha desaparecido o sufrido importantes transformaciones. Aun así es uno de los monasterios mejor conservados de la época. De hecho, su restauración, fue premiada por Europa Nostra en 2015. En la actualidad, el conjunto monástico alberga el resort Abadía Retuerta-Le Domaine, del grupo farmacéutico Novartis, que cedió el espacio para la realización del concierto.

Otros conciertos

El recital celebrado en el viejo cenobio vallisoletano, fue precedido por otros a cargo de Golden String Quartet, Amarilis Dueñas, Andrey Yaroshinsky, Camerata JOL y Adriana Viñuela y Víctor Martínez. Seis conciertos, para una propuesta abierta, que ha buscado en todo momento la participación de la sociedad de los lugares en los que se han celebrado los recitales, así como la implicación de otras entidades, empresas y administraciones. Un ciclo que surge con vocación de continuidad y con el reto de llevar la música a otros espacios patrimoniales.