Si alguien tiene bien cogido el pulso al Espacio Natural de Doñana son sus técnicos, las personas que día a día trabajan en su interior y que creen que 2015 puede tener “gran trascendencia” al confluir en él una serie de acontecimientos que pueden incidir en muchos aspectos de su gestión

Almonte – 2 ENE 2015 – Efeverde

Así lo ponen de manifiesto en el plan anual de trabajo de 2015, al que ha tenido acceso Efe, en el que destacan entre esos acontecimientos el nuevo marco de planificación para Doñana, que se traduce en los nuevos planes de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y Rector de Uso y Gestión (PRUG).

Es la primera vez que se elabora un documento integral para el Parque Natural y Parque Nacional de Doñana, consolidando así el modelo de gestión impulsado por la Junta de Andalucía para todo el Espacio Natural Doñana y respetando, en cualquier caso, el diferente estatus jurídico de cada una de las figuras de protección.

Parque Nacional de Doñana

Parque Nacional de Doñana

Se prevé que estén listos en el primer semestre de este año para convertirse en guías para la gestión de Doñana en los próximos años, con novedades importantes, ya que inciden especialmente en hábitats y especies y en los criterios y medidas para responder a las obligaciones que se derivan de su condición de Reserva de la Biosfera.

Además, el procedimiento de aprobación de los instrumentos de gestión del espacio incorpora una propuesta de ampliación del Parque Natural de Doñana que deberá ser refrendada a lo largo de 2015, que contempla unas 14.000 hectáreas al norte del sector oeste que en su mayoría ya cuentan con la designación de Lugar de Importancia Comunitaria.

Por lo que respecta a los retos de conservación, el principal, según los técnicos, es dar respuesta al problema del agua, punto en el que jugará un papel principal el desarrollo del recién aprobado Plan de Ordenación de Regadíos de la Corona Norte Forestal de Doñana ya que, aunque su ámbito esté fuera del espacio protegido, entienden que “debe ser el elemento catalizador para encauzar estas problemáticas”.

Su puesta en funcionamiento en 2015 requerirá una importante inversión de trabajo para el seguimiento de las medidas de conservación que se establecen y de los efectos del mismo sobre los valores naturales presentes en Doñana, que están vinculados de una u otra forma al mantenimiento de la calidad y cantidad de las aguas superficiales y subterráneas, especialmente en aquellos sectores donde las tensiones son más evidentes.

También será un año determinante para valorar la incidencia real de la nueva cepa de la neumonía vírica hemorrágica sobre la población de conejos del parque, fundamental para la recuperación del lince ibérico y el águila imperial.

A todo ello se suma la consolidación de las obras del Proyecto Doñana 2005, que habrán dado un avance casi definitivo con la finalización de la obra del segundo desglosado del proyecto 6 y 7.

Otro importante reto que plantean los técnicos es, en el contexto de crisis actual, el mantenimiento de los servicios que se prestan en el Espacio Natural Doñana, tanto de atención a los visitantes como a los diferentes sectores que desarrollan actividades relacionadas con el área protegida.

En este sentido, apuestan por “el aumento de calidad, la eficiencia y la eficacia de las labores que se desarrollan y en la respuesta que se ofrece a los ciudadanos”.

Por último, hacen referencia a las reválidas que Doñana tiene pendientes respecto a sus compromisos internacionales, sobre todo el desarrollo de la Misión conjunta Comité de Patrimonio Mundial/UICN/ Comité RAMSAR a principios de año.
Dicha visita será fundamental para mostrar los avances conseguidos frente a las amenazas identificadas por estas organizaciones y supondrá, de ser positiva, la confirmación definitiva de la inclusión de Doñana en la Green List. EFE