Cuando nuestro organismo se encuentra en estado de salud, puede eliminar toxinas mediante el hígado, el sistema linfático, los intestinos, los riñones, los pulmones y la piel

Madrid – 14 MAY 2015 – INT

Pero a lo largo de los años y debido a los malos hábitos de alimentación, la polución, el estrés, el tabaco, el alcohol, las cenas tardías y abundantes, el azúcar, etc, sobrecargamos estos órganos de desintoxicación e impedimos que hagan su función. Empezamos entonces a sufrir síntomas de intoxicación, desde leves –como por ejemplo hinchazón, gases, estreñimiento, falta de energía o inestabilidad emocional- hasta mucho más graves, como cáncer o enfermedades degenerativas.

Con una alimentación detox ayudamos al organismo a hacer un ‘reset’ y aligerar los órganos de toxinas para re-establecer su correcto funcionamiento. Cuando conseguimos eliminar toxinas empezamos a sentir unos beneficios increíbles: perdemos peso (grasa o líquido acumulado), mejoramos las digestiones, tenemos muchísima más energía durante todo el día, reconectamos con nuestros deseos y necesidades, aprendemos a detectar qué nos sienta bien y qué nos sienta mal, dormimos mejor, desaparecen los antojos, nos desapegamos de alimentos que nos dañan, tenemos más claridad mental, estamos más enfocados en nuestros objetivos personales y profesionales, desprendemos alegría, buen humor y vitalidad, tenemos la sensación de gratitud por todo y empezamos a brillar y vivir la mejor versión de nosotros mismos. Además, una de las cosas más importantes es que ayudamos a nutrir celularmente nuestro cuerpo y re-educamos el paladar, de manera que luego ya sólo queremos alimentarnos con comida real y limpia.

Verduras frutas y zumos

 

Cinco objetivos principales de un DETOX

1. Alcalinizar el pH de la sangre y alejarnos de la inflamación

Las verduras, sobretodo las de hoja verde, son alimentos muy alcalinos. Con un detox buscamos que el pH de la sangre vuelva a un nivel normal, es decir, 7,365 o ligeramente superior a 7. Un cuerpo ácido no absorbe las vitaminas, los minerales y otros nutrientes, le falta oxígeno y reduce su capacidad de reparar las células. En cambio, si nuestro cuerpo está alcalino, se cura rápidamente, está más oxigenado y ayuda a prevenir y curar enfermedades.

2. Mejorar la función desintoxicante del hígado

Este órgano realiza muchísimas funciones indispensables para el organismo como transformar la energía en azúcar, grasas y proteínas, procesar las grasas digeridas, y filtrar para eliminar del organismo todas las toxinas que se le acumulan, ya sea por la alimentación, la respiración o por el contacto con el medio ambiente. Una parte importante para estar desintoxicados es tener un hígado limpio y saludable. Para ello es básico comer limpio, tomar verduras y frutas frescas, evitar los productos químicos, movilizar las toxinas con ejercicio físico y cuidar el cuerpo emocional y mental.

3. Eliminar las malas digestiones debidas a intolerancias, mala combinación de alimentos o exceso de comida

Las malas digestiones pueden provocar deficiencias graves de nutrientes y toxicidad en tu cuerpo, que son las principales causas de las enfermedades. Durante un detox, por ejemplo, aprendemos a combinar bien los alimentos y no consumimos aquellos que dañan los intestinos y el sistema digestivo (procesados, azúcar, café, gluten, lácteos, harinas, maíz, café y excitantes), enfatizamos la importancia de masticar, vivir con menos estrés y siendo conscientes de qué comemos y cómo lo comemos.

4. Incrementar y fomentar el consumo de verduras de hoja verde

Las verduras de hoja verde ecológicas están repletas de antioxidantes y otros nutrientes que dan soporte a las enzimas que necesita el hígado para procesar y eliminar las toxinas. Comer este tipo de verduras aporta altas dosis de clorofila (la estructura molecular de la clorofila es parecida a la de la hemoglobina de la sangre), son increíblemente alcalinas, antiinflamatorias, ayudan a nuestro cuerpo a mantenerse joven y protegernos contra enfermedades. Además, contienen muchos nutrientes fáciles de digerir, vitaminas y minerales, proteínas, fotoquímicos, bacterias saludables y ayudan a quemar grasas.

5. Potenciar el consumo de alimentos ecológicos de temporada y locales

La industria convencional rocía los alimentos con productos químicos: pesticidas, herbicidas y fungicidas. Los tomates, por ejemplo, son recogidos verdes y luego gaseados para promover la maduración antes de llegar a las estanterías de los supermercados. Las naranjas, mandarinas y manzanas son revestidas con cera tóxica para hacerlas más brillantes. Además, el suelo en donde se cultivan está desprovisto de minerales. Durante un detox nutrimos el cuerpo con alimentos de la estación adecuados para desintoxicar el cuerpo según la estación del año correspondiente para dejar de ingerir toxinas a través de los alimentos.