La voz cálida del cantante leonés emociona en una abarrotada iglesia de Villamuriel

Palencia – 5 ENE 2015 – Redacción

Si el obispo de Palencia, Esteban Escudero, transmitió el día de Navidad el mensaje evangélico en una restaurada iglesia de Santa María la Mayor de Villamuriel de Cerrato, el cantante leonés Amancio Prada transmitió este martes el sentimiento, la pasión y la garra de un conjunto de canciones que emocionó a un público que abarrotó el templo. Estos dos actos han realzado la repaertura de la maravillosa iglesia cerrateña, construida en el siglo XIII. Y maravilloso fue el recital de Amancio Prada, que quiso titular ‘Trovadores, místicos y románticos’, como uno de sus antiguos discos dobles, en concreto de 1990.

La parroquia había preparado una original presentación del acto, con jóvenes del grupo scout Ávalon de la localidad y con el artista Raúl Escudero, además de la introducción del propio párroco, Ángel Aguado, que destacó la importancia de la restauración que se ha llevado a cabo en el templo y del significado cultural que tiene. Estas intervenciones dieron paso a un recital en el que Amancio Prada evidenció su calidad musical y vocalista, acompañado del chelista Rafael Domínguez. Con su voz cálida, encandiló pronto al público, pero no se conformó con ello, y fue ganando poco a poco en intensidad hasta alcanzar momentos magistrales, llenos de sentimiento, garra y pasión.

Amancio Prada durante un concierto

Amancio Prada durante un concierto

Abrió el concierto el ‘Romance del conde Arnaldo’, en un guiño a la época en la que se construyó el templo recientemente restaurado por la Junta con una inversión de casi 755.000 euros. Continuó con la cantiga galaico-portuguesa ‘En Lisboa sobre lo mar’, ‘Romance del prisionero’ y ‘No te tardes, carcelero’, de Juan del Enzina.

El cantante, nacido en 1949, inició entonces un bloque de canciones de autores místicos, que se abrió con ‘Permite padre’, de Rabindranath Tagore. San Juan de la Cruz estuvo presente con la canción ‘Llama de amor viva’ y ‘En una noche oscura’, mientras que de Santa Teresa cantó ‘Soberano esposo mío’, ‘Vuestra soy, para vos nací’, ‘Yo toda me entregué y di’ y el bellísimo ‘Nada te turbe’ (Nada te turbe, nada te espante todo se pasa/, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza/, quien a Dios tiene nada le falta sólo Dios basta). Un conjunto de bellísimas canciones que constituyen un avance del espectáculo que prepara Prada sobre los dos grandes místicos españoles, que estrenará este mismo año.

La poesía romántica sonó en la última parte del programa con las letras de Bécquer –’Volverán las oscuras golondrinas’–, Espronceda –’Una gota de rocío’– y Rosalía de Castro –’Adiós ríos, adiós fontes’–, con la que finalizó el concierto, que se prolongó a petición del público con ‘Libre te quieto’, del escritor zamorano del siglo XX Agustín García Calvo.

Un programa que gustó y que dejó un buen sabor de boca en el público, que también pudo admirar el resultado de la restaurada de la monumental iglesia.