Los resultados de los anillamientos realizados por Global Nature demuestran la importancia de la región como paso de aves migratorias, especialmente del carricerín cejudo, ave globalmente amenazada. Los estudios se realizan en la Estación de Anillamiento de La Nava, que cumple una década. En estos años se han anillado más de 75.000 aves

Palencia – 15 SEP 2015 – Redacción

A las aves migratorias que cruzan el norte de España en su  viaje otoñal se les han ampliado los horizontes con la recuperación de los distintos humedales de Tierra de Campos (La Nava, Boada o Pedraza de Campos) que ahora también se confirman como un lugar de paso estratégico para este grupo de especies.

La confirmación la ha obtenido la Fundación Global Nature, que desde hace dos años realiza campañas de anillamiento científico de aves en estos humedales para estudiar la migración otoñal, la última entre el 21 de agosto y el 4 de septiembre. Este trabajo, desarrollado por voluntarios,  y gracias a una acción de Voluntariado Ambiental con la ayuda de la Fundación Caja de Burgos a través de su Aula de Medio Ambiente y Obra Social “la Caixa”, tiene como objetivo principal estudiar la migración de pequeñas aves en este hábitat de vegetación palustre.

Carricerín cejudo

Ejemplar de carricerín cejudo en las lagunas de Tierra de Campos

Además, durante estas dos semanas de trabajo, los jóvenes participantes han conocido directamente el  espacio natural de La Nava – Campos, sus potencialidades y su alto valor  ecológico, así como las acciones de gestión y manejo que se  realizan en el mismo.

El carricerín cejudo

El objeto del voluntariado fue el seguimiento de un pequeño paseriforme palustre mundialmente amenazado, el carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola), catalogado como Vulnerable a escala global, clasificado En Peligro a escala europea, incluido en el Anexo I de la Directiva de Aves, en el Anexo II del Convenio de Berna y en el Anexo II del Convenio de Bonn. Además se encuentra catalogado como de Interés Especial en el Catalogo Nacional de Especies Amenazadas y como Vulnerable en el último Libro Rojo de las Aves de España. Se trata de una especie prioritaria de conservación a nivel mundial porque se encuentra globalmente amenazada que tiene en los humedales de Tierra de Campos uno de los pocos enclaves conocidos de paso migratorio otoñal en el norte peninsular.

Los registros de esta especie en los humedales de Tierra de Campos son bastantes comunes desde finales del siglo pasado. De hecho, las primeras observaciones de carricerín cejudo en la laguna de La Nava datan de 1998. Posteriormente, en el año 1999 la Fundación Global Nature realiza los primeros anillamientos de la especie, y es a partir del año 2000, cuando Global Nature comenzó el estudio de esta especie dentro de la ejecución de distintos proyectos que han permitido el anillamiento de 782 ejemplares hasta el comienzo de la campaña de este año, además de numerosas recuperaciones de aves anilladas fuera del entorno de La Nava.

Los resultados obtenidos de estos trabajos constatan el paso de la especie por  los humedales terracampinos en sus viajes migratorio, desde sus zonas de reproducción en Bielorrusia, Polonia y Ucrania hasta sus áreas de invernada en Senegal y Mali (África).

La buena conservación de los humedales, como es el caso de la laguna de La Nava, resulta fundamental para que puedan realizar paradas y acopios de energía para llegar a África, certificando el importante papel que cumplen los espacios naturales protegidos.

En esta campaña de anillamiento que acaba de finalizar se han capturado 22 ejemplares de esta especie prioritaria de conservación. Estos datos se suman a los obtenidos en campañas anteriores y  han permitido conocer y ampliar información sobre los distintos aspectos biológicos y ecológicos de esta especie que utiliza las lagunas de Tierra de Campos durante sus migraciones otoñales.

Estación de anillamiento de la laguna de La Nava

Este año se cumple una década desde que se puso en funcionamiento la Estación de Anillamiento de la laguna de La Nava y, durante este tiempo, se han anillado más de 75.000 aves y han pasado por ella más de 100 voluntarios de distintas nacionalidades.