El director de BirdLife Europa y Asia Central, Angelo Caserta, cree que la Comisión Europea (CE) erró al no informar ni dar la suficiente difusión a la Red Natura 2000 cuando aprobó esta figura de protección de la biodiversidad en 1992

Madrid – 2 ENE 2015 – EFE

En declaraciones a EFEverde, Angelo Caserta ha dicho que Europa está decidida a trabajar en beneficio de la mayor red de espacios protegidos del mundo, y para ello va a iniciar próximamente una campaña de divulgación de la Red Natura 2000 “que logre conectar mejor con la gente y hacerla comprender que no se trata de un obstáculo, sino de un valor”.

En su opinión, es imprescindible fomentar el turismo en estos espacios reconocidos por sus valores ambientales y su biodiversidad bajo las figuras ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) o LIC (Lugar de Importancia Comunitaria), y convencer a los empresarios de las posibilidades de desarrollar negocios en torno a ellos.

Humedal de Salburúa en Vitoria / Foto de Ramón Elósegui

Humedal de Salburúa en Vitoria / Foto de Ramón Elósegui

Para Caserta, las reticencias de las personas que viven y desarrollan sus actividades en territorios de la Red Natura 2000 hacia esta figura de protección se deben a que “tienen unas expectativas de beneficios cortoplacistas, cuando en realidad deberían mirar más a largo plazo”.

Angelo Caserta desarrolla su trabajo en Bruselas, “junto a muros de hormigón muy alejados de lo que se espera cuando te dedicas a una ONG relacionada con la naturaleza”, pero llevando a cabo una labor complementaria al trabajo de campo; “no se entiende la una sin el otro”.

“El trabajo en Bruselas es muy oscuro -ha reconocido-, pero nosotros sacamos documentos científicos que necesitan una previa labor sobre el terreno” y esa componente científica de BirdLife “nos da mucha credibilidad”.

El gran problema para el medio ambiente, ha asegurado el director de BirdLife Europa, es político; “las decisiones que se toman en Bruselas son muy desfavorables a la biodiversidad“.

Se ha lamentado de que la nueva Comisión Europea “no tenga ni un solo punto relacionado con el medio ambiente entre sus prioridades; políticamente han cerrado los espacios”.

A modo de autocrítica, ha asegurado que en las ONG ambientales “somos muy activos y muy poco proactivos; estamos muy metidos en temas específicos y no en temas que requieren de un análisis macropolítico”.

Sobre la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP20) celebrada en Lima, ha reconocido que este tipo de reuniones se deben seguir celebrando, porque “poco a poco se va tomando conciencia de que debemos cambiar nuestras prácticas si no queremos que el cambio climático acabe con nuestras expectativas de futuro”.

“El problema no es -ha explicado- que el medio ambiente se vea afectado por la subida de la temperatura del planeta, pues en otras ocasiones ha demostrado adaptarse a cambios bruscos; la verdadera amenaza es para la civilización, asentada en un clima estable“.