La compañía de teatro “Árbole” (Zaragoza), recala este fin de semana, el 7 y 8 de marzo, en el Teatro San Francisco de la capital leonesa con el espectáculo de marionetas “Blancanieves”

León – 6 MAR 2015 – Redacción

Un montaje dirigido por José Ignacio Juárez destinado al público infantil, basado en este cuento tradicional pero con una estética diferente e inesperada. Los personajes son botes, cepillos, bayetas y otros objetos que se pueden encontrar en el armario de la limpieza. El objetivo: que la imaginación de los niños y niñas viaje con todos los personajes del cuento, en un carrito de la limpieza.

“Había una vez una niña muy valiente que un día decidió cruzar un bosque tenebroso, donde la esperaban siete enanitos un poco pastosos…”

Es sorprendente la capacidad evocadora de los niños que desde el principio ven a Blancanieves en el mocho de una fregona, se emocionan con la pena de un recogedor de la basura y se ríen con los enanitos botes de un limpiador de vitrocerámicas. Si queremos estimular la imaginación de los pequeños, la nuestra no debe ponerse límites, además, por experiencia, ya sabemos que ellos siempre irán por delante nuestro.

Los cuentos de hadas son historias de las intervenciones en los asuntos mortales a través de la magia de unos pequeños seres sobre-naturales del folclore, generalmente de aspecto humano, que habitan en una región imaginaria llamada tierra de las hadas, [ … ] además usan ropas, adornos, etc … semejante a la de los seres humanos.

Espectáculo

Nadie está exento de la influencia inefable de estos relatos maravilloso. Ese género en apariencia inocuo que ha sobrevivido por siglos, universalizando —a través de historias de hadas buenas y brujas malas— una cierta visión del mundo y, sobre todo, del bien y del mal.

Porque de allí proviene el éxito y la fuerza eterna de estos relatos: de su vocación pedagógica y moralizante. Vocación que terminó creando una técnica narrativa de gran eficiencia, basada en la creación de personajes y situaciones altamente estereotipadas, que hicieran posible enseñar de manera sucinta y esquemática lo malo y lo bueno de la humana condición.

Blancanieves pertenece a ese género de los llamados cuentos de hadas o cuentos tradicionales, que antaño se usaban para aleccionar a los niños hacia ciertos comportamientos o educarlos en determinados valores. Hoy en día, afortunadamente liberados ya de esas ataduras, siguen manteniendo un gran atractivo para los niños, pues mantienen esas estructuras narrativas y estímulos mágicos que durante siglos ha filtrado y alimentado la tradición oral y que los ha hecho mantenerse y divulgarse durante siglos y gozar del favor de los niños de todas las generaciones.

Como tantos otros, el cuento comienza con una situación idílica, el Rey y la Reina tienen el bebé que desean y la llaman Blancanieves. La desgracia, la muerte de la reina, y la aparición de un personaje negativo, la Madrastra, dan un giro a la historia que se compensa con otros personajes atractivos, los enanitos, hasta una resolución inesperada; más inesperada por no utilizar en esta ocasión el amanerado final de Disney. Toda una historia llena de personajes y situaciones conocidas hasta la saciedad por los niños que hemos querido contrastar con una estética diferente e inesperada que no deja de sorprenderles.