La Ribera del Duero es una comarca natural de relieves alomados y vegas fértiles que enmarcan el curso de un río sosegado y sereno, el Duero con un paisaje de tonos cambiantes que tapiza un manto discontinuo de viñas y montes donde se combinan componentes medioambientales para la elaboración de un vino pleno en aromas y matices.

La Ribera del Duero es una Denominación de Origen relativamente joven, en sus escasos 30 años de vida como D.O. ha crecido tanto que se ha convertido en estandarte de los vinos de calidad en España. Ensalzada y reconocida por un sinfín de adeptos, ha pasado a ocupar un lugar de honor en el mercado mundial del vino.

La Ruta del Vino Ribera del Duero está situada en la meseta norte, Burgos, Segovia, Soria y Valladolid
acompañan en su viaje al río Duero, a través de un lazo que une a más de 100 pueblos extendidos a lo largo de
una franja vitícola de unos 115 km.

Viñedos en la Ruta del Vino Ribera del Duero

Viñedos en la Ruta del Vino Ribera del Duero

El tiempo y el legado de la naturaleza han dotado a toda la zona de un suelo excepcional para el cultivo de la vid.
Un clima marcado por los contrastes que alteran el curso normal de los viñedos, dándoles un carácter y fuerza que los hace únicos.

Vinos rosados, Tintos Jóvenes, Crianzas, Reservas y Grandes Reservas. Todos con un denominador común: la uva Tempranillo, un fruto autóctono de la Ribera del Duero, que aporta el color, el aroma y el cuerpo para que nuestros vinos sean irrepetibles. Junto a la Tempranillo, el Consejo Regulador permite otras variedades: tintas como Cabernet-Sauvignon, Merlot, Malbec y Garnacha Tinta o la única blanca autorizada, la Albillo. Son seis variedades de uva para un sabor excepcional e inconfundible, que marca la calidad en cada botella.

En la Ribera hay un vino para cada persona y para cada ocasión. Las más de 900 marcas que llevan el sello Ribera del Duero son la imagen de 8.000 viticultores y más de 270 bodegas que se dedican en cuerpo y alma al cultivo de la vid. Un esfuerzo que compensa cuando se descorcha una botella para brindar contigo.

Entre bodegas subterráneas centenarias, fortalezas como el Castillo de Peñafiel, que alberga el Museo Provincial del Vino o el Monasterio de Santa María de Valbuena, donde se encuentran los orígenes de nuestros vinos.

Este territorio alberga monumentos impresionantes, como las muestras de arte románico en la zona soriana, pueblos medievales como Peñaranda de Duero o Gumiel de Izán, así como una buena muestra de museos y centros de interpretación.

Pero son sus bodegas subterráneas, que recorren el subsuelo de los pueblos, las que se tornan protagonistas. Galerías escavadas a 12 metros de profundidad que reúnen las condiciones necesarias para que se pudiera elaborar el vino. Actualmente son un reclamo turístico visitable durante todo el año y escenario de muchas festividades locales. No hay que olvidar a las grandes bodegas de arquitectura vanguardista que hacen posible que artesanía, tradición y modernidad se unan en Ribera del Duero.

lechazo asado

Gastronomía

Materias primas de calidad, productos naturales y el toque maestro de los cocineros de la zona harán las delicias de cualquier visitante. Uno de los principales protagonistas de los fogones es, sin duda, el cordero lechal o lechazo. Asado a 180º C en hornos de barro alimentados con leña de encina, su elaboración se basa tanto en la calidad del producto como en la habilidad del maestro asador. El resultado es una carne suave, rosada y jugosa. Un producto 100% natural, bajo en grasas y abundante en sabor.

Si todo ello lo completamos con deliciosos embutidos como la morcilla o el chorizo, el queso, las setas, la sopa castellana o las chuletillas de cordero, además de otras carnes como la perdiz, la liebre, el conejo o la codorniz,
obtenemos un amplio repertorio culinario difícil de igualar. Por si fuera poco, empiñonados, hojaldres y yemas ponen la nota dulce a estos manjares.

Festividades

Los 82 municipios de la Ribera del Duero conforman un completo calendario de festividades para todos los gustos. Destacan las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de las Viñas, las de San Roque y La Asunción en Peñafiel y Roa, la Fiesta de la Vendimia, los mercados medievales o el Festival de música Sonorama-Ribera que se celebra en Aranda de Duero, así como La Francesada en Hontoria de Valdearados o la Semana Santa, en general, en la que destaca la famosa Bajada del Ángel.

Cómo llegar

La Ribera del Duero se encuentra en plena meseta castellano leonesa, con el río Duero ejerciendo de guía natural de la Ruta y marcando los principales accesos a la misma: la autovía A-1, que pasa por el centro de la Denominación de Origen, o la N-122, que comunica Aragón con Castilla y León y Portugal a través del Valle del Duero. En cuanto al transporte público, cuenta con diversas estaciones y paradas de autobús situadas en las principales poblaciones de la zona. Los aeropuertos de Valladolid (100 km) y Burgos (90 km) son los más cercanos.

+info www.rutadelvinoriberadelduero.es