La Consejería de Cultura ha obviado que la reina Católica escogió la Cartuja de Miraflores para dar sepultura a sus padres y hermano; que en Burgos encargó hacer su más famoso retrato, obra de Juan de Flandes; que su único hijo varón se casó en la Catedral y que fue en la Casa del Cordón donde recibió a Cristóbal Colón al regreso de su segundo viaje a América

Burgos – diariodeburgos.es – 20 ENE 2014

Cuentan que, cuando nació, repicaron las campanas de Castilla. De toda Castilla. La pequeña infanta, a la que bautizaron con el nombre de Isabel, se convertiría en la reina más importante de la historia de lo que un día acabaría llamándose España. Historia que convendría, para evitar bochornos y ridículos, repasaran desde la consejera hasta el último técnico de cultura de la administración regional para que rediseñaran la Ruta de Isabel, propuesta turística que incluye únicamente a las provincias de Ávila, Segovia y Valladolid, excluyendo las otras y, por ende, amputando la verdad histórica de la relación que mantuvo la reina con la tierra que gobernó. Que Burgos -como otras muchas localidades- se haya quedado fuera del citado itinerario resulta una vergüenza incomprensible.

El malestar en la ciudad es patente y el Ayuntamiento de Burgos, a través del Instituto Municipal de Cultura, va a solicitar oficialmente esta semana que se incluya la ciudad en este itinerario turístico, como confirmó a este periódico el concejal de Cultura, que considera de justicia histórica que Burgos forme parte de la ruta turística.

 Cartuja de Miraflores, Burgos


Cartuja de Miraflores, Burgos

Si se conocen de primera mano los argumentos esgrimidos por los responsables de la consejería para justificar tal exclusión, la vergüenza deviene en insulto y el agravio se hace mayor. Este periódico ha tenido acceso a la justificación oficial. Tremendo documento. Aseguran las preclaras mentes que tan sesudamente han perpetrado el asunto que la Ruta de Isabel «se basa en un cuidado estudio histórico de localizaciones relacionadas con la vida de Isabel: desde su nacimiento en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) hasta su fallecimiento en Medina del Campo (Valladolid), fijándonos en su vida personal y en los acontecimientos e hitos personales que marcaron su vida en las principales ciudades y localidades de Castilla y León».

Caray, podría pensar cualquier persona con un mínimo de conocimiento histórico.Escaso o nulo saber histórico y curiosa interpretación de la ‘vida personal’ y los ‘acontecimientos e hitos personales’ en la existencia de Isabel. Parece ser que no se considera importante la muerte de unos padres. Conviene recordar que la reina decidió convertir la burgalesa Cartuja de Miraflores en panteón real, en la morada eterna de sus progenitores y hermano, para lo que encargó al mejor artista de su tiempo, Gil de Siloé, que se ocupara de realizar sus sepulcros, considerados la gran joya escultórica del gótico español.

Insisten desde la Junta en que se ha establecido el recorrido de la ruta «cuidando el detalle de las localizaciones, buscando y proponiendo recursos histórico-artísticos que marcaron la vida privada de Isabel, que fueron lugares emblemáticos en su vida, en los que pasó largas temporadas y, que aún hoy, siguen en pie y son visitables para el turismo». ¿No podría definirse así la -además- recientemente rehabilitada Cartuja, obra en la que la administración que ha diseñado la ruta invirtió 4 millones de euros y uno de los primeros y más importantes templos de la Comunidad?

Hay más argumentos que relacionan estrechamente a la reina con la Cartuja. Durante los largos periodos que ésta pasó en Burgos, en los que visitó con frecuencia las evoluciones del trabajo de Siloé, Isabel encargó a su pintor de cámara, Juan de Flandes, que la hiciera un retrato. Un óleo cuya imagen es la más conocida de la monarca castellana y que se conserva en el Palacio Real después de que el cuadro saliera del templo burgalés a mediados del siglo XIX por un capricho de María Cristina de Borbón.

Si, como afirman, se decidió que el criterio para esta ruta «lo marcasen los hechos de la vida que se narran y así se han fijado atendiendo a criterios relacionados con su vida personal», ¿no pertenecen a ese territorio de la intimidad de una mujer los preparativos y posterior boda de Juan, su único hijo varón, con Margarita de Austria, enlace que se celebró en Burgos el 16 de abril de 1497, nada menos que en la Catedral, y que tuvo a nuestra protagonista como madrina?

Y Colón. Si hay un acontecimiento histórico que marcó el reinado de los Reyes Católicos, este fue el Descubrimiento. La Junta de Castilla y León ha pasado también por alto que los monarcas recibieron en la Casa del Cordón a Cristóbal Colón al regreso de su segundo viaje a ‘las Indias’, hecho acaecido en 1497. No fue, a la vista de las crónicas de la época, un recepción menor: el navegante, al que los reyes extendieron en ese encuentro la Cédula Real en virtud de la cual se confirmaban todos los privilegios, atendían sus peticiones y se le concedía el derecho a fundar mayorazgo, regaló a Isabel y a Fernando numerosos presentes, descritos con detalle por un paje del príncipe Juan, en el que había animales, árboles, plantas, todo tipo de instrumentos y oro, mucho oro, en granos de diversos tamaños, incluyendo una pieza de más de treinta libras.

Un oro que, según una hermosa leyenda, Isabel ordenó destinar para dorar con él el retablo mayor de un templo esencial en su vida: la Cartuja de Miraflores. Burgos.