Se busca recaudar unos 50.000 euros a través de micromecenazgo para hacer frente al arduo trabajo, que comenzó ya este sábado

Écija – 26 MAR 2015 – ABC

El equipo arqueólogos y restauradores que trabaja en el yacimiento arqueológico de la Plaza de Armas de Écija no ha perdido ni un minuto. El pasado sábado, un día después de que ingresaran en prisión preventiva los tres acusados por el expolio perpetrado en la excavación, comenzaron los trabajos de restauración del mosaico romano de doble cara, gravemente dañado en el asalto.

La intervención era de «urgencia», explica David Asencio, quien integra junto a Beatriz Taboada el tándem de restauradores que afronta el reto de recuperar el mosaico, una de las cuatro piezas de esta categoría que existen en el mundo. El mensaje ha sido captado a la perfección por los vecinos de Écija, que durante estos días se están volcando en el proyecto «a todos los niveles», según explica el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils.

Trabajos de restauración del mosaico expoliado en Écija

Trabajos de restauración del mosaico expoliado en Écija

Campaña de recaudación

Todos quieren arrimar el hombro: desde particulares que se han ofrecido a realizar el tratamiento digital de mosaico, hasta el material ofrecido por una empresa constructora local, pasando por la realización de una campaña publicitaria para la iniciativa de micromecenazgo impulsada por García-Dils con el fin de recaudar fondos.

«Ya hemos recibido la llamada de muchas personas dispuestas a participar con donaciones, y eso que aún no hemos abierto la cuenta bancaria para recibir las aportaciones», destaca el arqueólogo local, quien informa de que, por el momento, los trabajos de restauración del mosaico -que pueden alcanzar los 100.000 euros-, se financiarán con los fondos recaudados a través de esta campaña, que gestionará la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras Luis Vélez de Guevara de Écija.

David Asencio y Beatriz Taboada tienen un trabajo «muy laborioso» por delante, que puede extenderse como mínimo a lo largo de cinco meses. Por el momento, los restauradores, con amplia experiencia en la intervención musivaria, se han centrado en la recogida de las teselas que aún quedaban sueltas en la superficie del mosaico báquico y en el refuerzo de las dispuestas en los bordes de la rotura para frenar la progresión de los daños.

«Ocurre como cuando se extrae una pieza de un puzzle: que el resto se desestabiliza», aclara Asencio. Además, tal y como explica el restaurador, el mosaico ya presentaba algunos problemas de conservación anteriores a los destrozos causados en el ataque.

A partir de ahora, los profesionales afrontan una fase centrada en afianzar la conservación del mosaico, para la cual es necesaria la extracción de la pieza completa de su ubicación actual y su traslado a un laboratorio ubicado en el mismo yacimiento. Allí, se llevará a cabo una intervención «exhaustiva» que permitirá su restauración.

Pronóstico incierto

Aún se desconoce el nivel de recuperación que podrá alcanzarse, pues «todavía hay que identificar la procedencia exacta de las teselas», tanto las recuperadas por la Policía, como las que quedaron sueltas en la superficie.

Arqueólogo y restaurador coinciden en la idea de que éste sea un proceso auspiciado por y para los ciudadanos, pues opinan que, después de lo ocurrido, «es de justicia social».