La cantidad de plástico que acaba en los océanos, que oscila entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas cada año, podría multiplicarse por diez en la próxima década de no mejorar las prácticas internacionales de gestión de basura

Madrid – 17 FEB 2015 – INT

Un grupo de investigadores liderado por Jenna Jambeck de la Universidad de Georgia (EE.UU.) ha evaluado los residuos de este tipo que vertieron al mar 192 países costeros de todo el mundo durante 2010.

“Estudiamos la cantidad de plástico que entra en el océano, en contraste con investigaciones anteriores, que se basaron en observaciones oceánicas para saber lo que ya está flotando en el océano. Esto es equivalente a medir el agua que sale del grifo, en lugar de la que ya está en la bañera”, declara a Sinc Kara Lavender Law, de la Asociación de Educación del Mar (SEA) y coautora del trabajo.

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El plástico que va a los océanos

Según sus datos, los países costeros generaron cerca de 275 millones de toneladas de desperdicios de plástico, de los que entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas fueron a parar al mar, como fragmentos de redes y cuerda o restos de botellas.

Los científicos tomaron como dato de referencia la media, que son 8 millones de toneladas, para dar por primera vez una cifra concreta de la cantidad de plástico que va a los océanos cada año.

“Ocho millones de toneladas equivalen a cinco bolsas de la compra llenas de bolsas plásticas cada una en cada pie (30 cm) de la línea de costa de los 192 países que analizamos”, ha indicado Jambeck en rueda de prensa.

Los científicos comenzaron observando todos los residuos que entran en el océano desde tierra, mar y otras vías. Después reunieron las estimaciones aproximadas y “con bastante rapidez surgió que los desechos mal gestionados y los desperdicios sólidos dispersos eran los que más contribuían”, ha añadido. A partir de ahí, se centraron en los plásticos.

Los responsables del vertido

La investigación indica que los responsables de la mayoría del vertido son una lista de 20 países, que incluye a China en primer lugar, seguida de Indonesia y Filipinas, y la cierra Estados Unidos.

“El tamaño de la población del país, junto a la calidad de los sistemas que emplean para administrar desperdicios, determina en gran medida la cantidad de desechos que dicha región genera con el potencial de llegar a los océanos”, aseguran los autores.

Pero “no se trata de señalar acusatoriamente, sino de examinar qué lleva a esos países a estar en esa lista”, ha señalado Jambeck, y encontrar soluciones.

Los investigadores encontraron que los residuos que no se recogieron y la basura que fue extraviada en el proceso de gestión de residuos fueron la mayor fuente de desechos plásticos en el océano.

“Debemos reducir la generación de basura y aumentar la cantidad de basura recogida y gestionada correctamente”, ha subrayado.

Según sus proyecciones, la cifra de plástico vertido al mar aumenta cada año, por lo que calculan que en este 2015 llegarán a los océanos 9,1 millones de toneladas.

De no tomar medidas, el equipo advierte que la cantidad de plástico podría ser diez veces mayor en la próxima década y tener un impacto acumulativo de hasta 155 millones de toneladas para el año 2025.

Un modelo de predicción

Para llegar a estos datos han creado un modelo de predicción en el que además de cuantificar la cantidad de desperdicios se analizan otros factores de los países, así como su densidad poblacional o su situación económica, con datos del Banco Mundial.

Los expertos consideraron que va a ser necesario diseñar una “estrategia global” para que se dé prioridad a la recolección del plástico, se reduzca su uso y se mejore la gestión de desperdicios para evitar que en alguna parte de proceso acaben en el mar.

“Quitar grandes cantidades de desperdicios de plástico no va a ser rentable y es simplemente imposible”, ha señalado por su parte Roland Geyer, profesor de ecología industrial de la School of Environmental Science & Management. “Esto significa que necesitamos prevenir que el plástico entre en los océanos”, ha dicho Geyer.

Asimismo, vieron este esfuerzo como una “oportunidad” puesto que la mejora en la gestión de basura puede contribuir a generar nuevos empleos, mejorar la salud de los ciudadanos y proteger los océanos.

Avances en los sistemas de reciclaje

La primera vez que los científicos informaron sobre la contaminación por plástico en los océanos fue a principios de 1970. En los 40 años posteriores no ha habido estimaciones rigurosas sobre la cantidad y el origen de los plásticos que se han hecho un hueco en el medio marino.

A esto hay que sumarle que la gestión de residuos no comenzó a desarrollar sus infraestructuras hasta mediados de los 70. Anteriormente, la basura era abandonada en vertederos no estructurados.

“Es increíble lo lejos que hemos llegado en ingeniería ambiental, avanzando en sistemas de reciclaje y gestión de residuos para proteger la salud humana y el medio ambiente en un período relativamente corto de tiempo”, ha subrayado a la agencia Sinc Kara Lavender Law. “Sin embargo estas protecciones, lamentablemente, no están disponibles por igual en todo el mundo”, ha añadido.