El Patronato del Parque Nacional de los Picos de Europa pone en marcha un protocolo de actuación para proceder a la eliminación de lobos de este Parque Nacional que comparten las tres Comunidades -y que afecta de lleno a León-. La decisión se adopta, resaltaron, porque se tienen contabilizadas un total de nueve manadas de ejemplares de la especie en Picos de Europa, en plenas críticas de ganaderos, sobre todo asturianos, por los daños que causan los lobos.

El protocolo será aprobado, previsiblemente, en la próxima reunión del órgano -porque hoy se dudaba de que la convocatoria fuera legal, al aducir los ecologistas un defecto de forma para no acudir a la misma- cuenta con la “posición favorable” del patronato.

Segñun fuentes oficiales, la futura normativa permitirá que, una vez se conozcan los informes biológicos necesarios y se constate la repercusión de la presencia del lobo en otras actividades del Parque Nacional, la “extracción de ejemplares” se llevará a cabo sin necesidad de que se someta a discusión previa sino de manera automática.

Lo único que se detalló es que si en dos años desde su puesta en marcha hay una reproducción positiva de las manadas de esta especie y “se constata un incremento de los daños“, se podría llegar a incrementar la “captura de animales” hasta en un 20%. Pero nuevamente sin explicar un 20% sobre qué cuantía de lobos.

La eliminación física de lobos ya se aplica a día de hoy, y desde hace años, en Castilla y León pero a través de un plan de gestión que ha sufrido un triple revés judicial: el último, anulando el Plan de Aprovechamientos Comarcales del Lobo en los territorios cinegéticos situados al norte del río Duero para la temporada 2015-2016, el que se aplicó en la provincia de León.

Pero sólo un mes antes antes, también el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ya dejó sin validez la totalidad del Plan del Lobo por la falta de informes esenciales. Y antes, el Plan de Aprovechamientos del Sur del Duero. Sentencias que, como han sido o serán recurridas, no modificarán un ápice las cacerías aprobadas por la Junta. Para hacerse una idea de la magnitud del plan autonómico, cabe recordar que sólo en León en 2017 se aprobó la caza de 51 ejemplares.