En el Día Mundial del Medio Ambiente, SEO/BirdLife pide ciudades más verdes que conecten a las personas con la naturaleza. Varias encuestas y estudios científico muestran los beneficios de estos entornos que acogerán en 2050 al 70% de la población

Madrid – 6 JUN 2017 – Redacción

Ayer lunes, 5 de junio, se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente y el tema de este año, tal y como ha decidido la Organización de Naciones Unidas, gira en torno a la importancia de que las personas conecten con la naturaleza. En este contexto, SEO/BirdLife sugiere la necesidad de que la naturaleza conecte con las personas allí donde vive más de la mitad de la población mundial, en los entornos urbanos. Por ello hace un llamamiento a las ciudades y municipios de nuestro país para que fomenten, consoliden y protejan la naturaleza en suelo urbano. Garantizar la biodiversidad urbana no solo es positivo para la salud del planeta sino para la propia salud –física y mental– de los habitantes de las ciudades, tal y como señala la Organización Mundial de la Salud.

Pero la naturaleza urbana, lejos de prosperar -de ganar en calidad y cantidad-, se encuentra en una situación precaria, y eso es perfectamente detectable en las estadísticas del programa Sacre urbano de SEO/BirdLife, que toma a las aves como indicadores de la situación del hábitat. Nuestros pueblos y ciudades albergan alrededor de un 10% de las especies de aves que hay en España, y estas se encuentran en declive, con una disminución de un 18% en los últimos años. Destacan algunas como la golondrina, cuya merma llega al 30% en la última década. Tanto esta especie, como aviones, vencejos y gorriones, dependen de la presencia humana y sus poblaciones podrían verse muy afectadas si no se cuidan sus contingentes urbanos. Su desaparición sería, por otra parte, síntoma de un hábitat perjudicial también para la ciudadanía. Cuidarlos a ellos es cuidar de las personas. Por otra parte, las urbes se han convertido en refugio de otros inquilinos que, lamentablemente, ya no encuentran entornos naturales adecuados. Es el caso de la colonización natural del halcón peregrino en Madrid y otros puntos.

Parque Yamaguchi en Pamplona

Parque Yamaguchi en Pamplona / Cortesía de Turismo de Pamplona

“Ante este panorama –apunta Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife-, resulta primordial traer a primer plano los entornos urbanos, donde vive actualmente la mitad de la población del planeta y donde se estima vivirán en el año 2050 el 70 por ciento de los seres humanos. En SEO/BirdLife somos conscientes de ello y hemos decidido situar el medio urbano entre nuestras áreas primordiales de estudio y seguimiento. Las ciudades deben ser más verdes, biodiversas y armónicas, y nos vamos a emplear a fondo para demandarlo y conseguirlo. En SEO/BirdLife vamos a naturalizar las ciudades.”.

Lo dicen los científicos

Según un estudio publicado en Proceedings of Royal Society, empleando datos de BirdLife International, solo el 8% de las aves y el 25% de las plantas autóctonas están presentes en las ciudades. Para los autores, esta escasa presencia se debe más a factores relacionados con el ser humano, como la cubierta vegetal o la edad de la ciudad, que a motivos ajenos, como la ubicación geográfica.

Los investigadores señalan la necesidad de que las ciudades inviertan mayores esfuerzos en preservar zonas naturales dentro de los entornos urbanos pues consideran que estos medios pueden alojar mayores densidades de aves y de plantas. Además, apuntan a una perspectiva positiva: las ciudades alojan especies propias de sus regiones más que especies cosmopolitas, esto es, aves o plantas que se repiten de ciudad en ciudad. Las urbes, pues, ofrecen oportunidades de conservación ambiental y, además, de educación ambiental, al fomentar una interacción directa de la ciudadanía con la naturaleza.

El estudio destaca el importante papel de las zonas verdes en las ciudades, algo que también subraya desde hace años la Organización Mundial de la Salud, al destacar que ayudan a limpiar el aire, proveer de agua y moderar las temperaturas en un contexto de calentamiento global. Además, facilitan la relajación y la actividad física de los habitantes y son claves para la salud mental: existen múltiples informes que apuntan a que la naturaleza mejora el bienestar y contribuye a paliar los efectos de las patologías psiquiátricas o psicológicas.

Por otra parte, estos espacios ofrecen rutas más seguras para caminar o montar en bicicleta, zonas para la interacción social y el recreo. La organización estima que la inactividad física ligada a los problemas para andar en las ciudades y la falta de espacios de recreo causa un 3,3% de las muertes anuales.

Y lo dicen los ciudadanos

Ya sea de forma completamente consciente o intuitiva, la población comprende estos beneficios y los demanda. Tal y como refleja una encuesta realizada por SEO/BirdLife a comienzos de 2017, a un 93,6% de los encuestados le gustaría que su pueblo o ciudad fuese más verde, y un 90,9% considera que las administraciones públicas deberían hacer más esfuerzos para garantizar la existencia de naturaleza en este entorno.

“Las ciudades -señala Beatriz Sánchez, responsable de Medio Urbano de SEO/BirdLife- ocupan apenas el 3% del planeta, pero representan entre el 60 y 80% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de carbono. Trabajar para mejorar la biodiversidad en las ciudades supone avanzar en la resolución de algunos de los retos ambientales más importantes a los que nos enfrentamos actualmente”.

Otra encuesta de la ONG Wildlife Trust a más de 2.400 personas que viven en las principales ciudades de Reino Unido, revela que los habitantes de la ciudad tienen una fuerte afinidad por la naturaleza y consideran que es importante que crezca en las áreas urbanas (78%) y que hay que ayudar a cuidarla (92%). El 89% de los encuestados piensa que la naturaleza es importante, aunque no pasa el tiempo suficiente en contacto con la misma (80%). Sólo el 21% manifestó que el último momento vivido en un entorno natural había tenido lugar en su área local, mientras que el 60% dio como referencia la televisión, las vacaciones o visitas específicas al campo.