La comida rápida o comida callejera siempre se suele asociar de forma equívoca a comida basura

Madrid – Redacción – 16 DIC 2014

Este símil tiene fácil explicación y se debe a la gran influencia que Estados Unidos ha ejercido durante años sobre todo el planeta, exportando todo tipo de productos y simplificando al máximo toda variedad gastronómica. Pero, como demuestra la guía que ha diseñado NeoMam Studios en colaboración con Wimdu, a pesar de la notoria cuota de mercado que las grandes cadenas de fast food tienen en Europa, no se debe olvidar que aquí también existe otro tipo de comida rápida mucho más variada y elaborada y que forma parte de la gastronomía local de cada país.

Para conocer la identidad de una región, no sólo se deben visitar sus joyas arquitectónicas o estudiar algunos de sus acontecimientos más importantes. También es importante deleitarse con algunas de sus más tradicionales apuestas culinarias recién hechas, que se pueden encontrar en cualquier puesto, establecimiento o pequeño mercado callejero, teniendo, además, la ventaja de que suelen ser bastante económicas.

Gastronomia callejera

Así pues, cuando estás en España, ¿qué hay más tradicional que desayunar unos churros con chocolate caliente en una de las plazas típicas españolas y tener las pilas cargadas para el resto del día? O ¿qué tal pasearse por las frías calles de Polonia degustando un gofre caliente?

Entre los bocados salados destaca el delicioso Fleischkäse alemán, que se elabora a base de carne de cerdo y cebolla y se suele servir en bocadillo con un toque inconfundible de mostaza. También cabe una mención especial el tunnbrödsrulle, la famosa salchicha sueca envuelta en una torta blanca o los Varenyky ucranianos muy parecidos a los Dim Sum chinos y que tienen una variedad de hasta 50 sabores.

Para un desayuno completo o una merienda diferente, hay varias opciones como el pastel de nata portugués, el korvapuusti finlandés o los buñuelos holandeses. Eso sí, la mejor receta para un día de resaca son los burek bosnios que están elaborados con hojaldre relleno de carne picada, espinacas y queso.

Si te encuentras en Budapest, después de subir a su ciudadela, su punto más alto, contempla desde allí las maravillosas vistas que hay de Pest y el río Danubio con un kürstoskács, un delicioso pastel de hojaldre elaborado de forma tradicional en un cilindro de madera y que encontrarás en los mismos puestos callejeros que hay allí mismo.

Ya no hay excusa, cuando viajes no recurras a las típicas franquicias de comida rápida que se encuentran en cada rincón del planeta y atrévete a probar la comida callejera que descubrirás en muchos mercados, esquinas y plazas de cada país. Además, te ahorrarás mucho dinero que podrás invertir en visitar otro tipo de atracciones turísticas.