La veterana compañía berciana Teatro Conde Gatón, con cerca de cincuenta años entregada a la actividad escénica, repone los días 25, 26, 27 y 28 de febrero, un espectáculo a través del cual se agasaja a Enrique Gil y Carrasco, del que este año se recuerda el 200 aniversario de su nacimiento

Ponferrada – 25 FEB 2015 – Emilio L. Castellanos

Lleva años diciéndolo. “Estoy ya un poco retirado de esto del teatro”. Sin embargo, el reestreno de‘Nocturnos con niebla’ en el Bergidum ponferradino, el mismo escenario donde vivió su primera representación en la navidad de 1996 (el 23 de diciembre), le sitúa nuevamente en la  vanguardia de la acción teatral. Allí, escondido tras la bambalina, volverá a ponerse al mando de un tinglado que conoce de sobra y al que le ha dedicado una vida entera. Una buena parte de los casi cincuenta años de vida deTeatro Conde Gatón, la compañía que ha dinamizado de manera permanente e ininterrumpida el hecho teatral en la ciudad de Ponferrada, ha disfrutado del talento de Ovidio Lucio Blanco y bajo su responsabilidad el grupo ha tejido sus mejores momentos, uno de los cuales, sin duda alguna, lo constituye‘Nocturnos con niebla’.

Ovidio lo escribió, ideó su puesta en escena y su escenografía, atendió a sus posibilidades visuales y desató la implicación plena de un extenso elenco actoral y técnico. El montaje nació con un propósito: agasajar la figura de Enrique Gil y Carrasco del que entonces, en 1996, se recordaba el 150 aniversariode su muerte. Ahora regresa al escenario del Bergidum (y desde el que dará el salto a otros enclaves, como el Auditorio de León en mayo próximo o la Casa de León en Madrid) al amparo de otra fecha ilustre, los dos siglos del nacimiento del escritor romántico villafranquino, un personaje recurrente (e imprescindible) en la trayectoria de la compañía berciana.

Imagen de la primera representación de la obra, por Conde Gatón, en 1996.
Imagen de la primera representación de la obra, por Conde Gatón, en 1996.

50 años sobre las tablas

No es fácil que una compañía teatral sobreviva al tiempo casi cinco décadas. No obstante, Teatro Conde Gatón lo ha logrado y, además, sin desmayo y en plena actividad. La nueva presencia de ‘Nocturnos con niebla’ supone un paso adelante en la biografía de un grupo que nació en la ciudad ponferradina en 1967bajo la primera dirección de José Cruz Vega, que vivió su primera representación ‘La soltera rebelde’, en el ya desaparecido Teatro Adriano, del que asumió su liderazgo Ovidio Blanco en 1975 y que ha sido depositario de algunos de los momentos más firmes y sólidos de la cultura berciana. Sus famosas representaciones de ‘El señor de Bembibre’ en el castillo de Ponferrada, iniciadas en 1977 y sobre las que ha sido reincidente a lo largo de los años, le pusieron sobre la pista de Gil y Carrasco, un autor al queOvidio ha desmenuzado de una manera exhaustiva y sobre el que ha aplicado su particular impronta escénica.

Precisamente, tal devoción por el escritor romántico acabaría teniendo como consecuencia una propuesta como ‘Nocturnos en la niebla’, de cuyo devenir creativo se da cumplida cuenta en el blog deTeatro Conde Gatón. Articulado en tres grandes bloques, en tres ‘nocturnos’ (‘En El Bierzo’, ‘En Madrid’ y ‘En Berlín’) atendiendo a la denominación que recibían algunas piezas musicales del período romántico, ahonda en la peripecia vital de Gil de Carrasco enmarcándola en un contexto teatral que encuentra en la noche y la niebla dos de sus principales señas de identidad y donde realidad y ensoñación acaban confudiéndose para satisfacción de una puesta en escena a la que le da sostén la labor actoral y una concepción visual especialmente cuidada.

“Se sabía qué tipo de espectáculo no se quería hacer: un teatro biográfico como pretexto para verter cifras, datos históricos, lugares comunes…”, se comenta desde la propia compañía. “Se quería rescatar la figura de Enrique Gil del olvido al que había sido relegada injustamente; dar a conocer la breve pero intensa vida del poeta y el momento que le tocó vivir. Pero, sobre todo, humanizarlo, hacerle vivir sobre un escenario, llenarlo de emociones, sentimientos, pasiones humanas, alejarlo de la imagen inerte del busto de bronce del parque de la ciudad”.

Ovidio Lucio Blanco tenía claro que el alimento de aquel ambicioso proyecto era el lenguaje teatral y esa fue su motivación durante todo el proceso de elaboración en el cual participaron muy activamente Javier Vecino, José Manuel Varcárcel y Dorotea Bárcena como componentes de un equipo de dirección que se sumó a la labor emprendida por Ovidio. Los tres se reservaron sendos papeles entonces (Vecinoadoptó el rol del personaje principal, Gil y Carrasco, Varcárcel el de Espronceda y Bárcena, una de las grandes referencias del teatro gallego de siempre, adoptó el papel de Manuela Carrasco) y en esta nueva versión sólo Varcárcel repetirá presencia sobre el escenario, haciendo el mismo papel, si bien la voz deVecino, que ejerce como ayudante de dirección, se escuchará en off durante la función. Vecino, Varcárcel y María Encina Varela también constituyen un triunvitario esencial para una compañía que encuentra en ellos el aval que garantiza su continuidad. Ahí están ellos para darle fortaleza, energía y entidad a un Conde Gatón sin fecha de caducidad y con el motor siempre a punto.

La versión de 1996

La primera versión de ‘Nocturnos con niebla’, dado su gran formato, exigió a Ovidio Lucio Blanco una capacidad especial de organización. Realmente aquello no le era nuevo porque los montajes al aire libre de ‘El señor de Bembibre’ (de los que han sido testigos más de sesenta mil espectadores, según apuntan desde la propia compañía) resultaban descomunales en todos los sentidos y eran numerosas las dificultades que le ponían a prueba y sobre las que tenía que ejercer su supervisión.

La obra, cuyo texto fue posteriormente publicado por Ediciones Hontanar con ilustraciones de Angel Ruiz y de Norberto Beberide y fotografías de Michi, le  obligaba a supervisar el empeño de un elenco actoral realmente amplio (participaban entonces dieciséis actores, uno menos que en la nueva versión) y sobre todo a coordinar el despliegue permanente de una serie de recursos técnicos con los que poner el subrayado formal a toda la propuesta. El Teatro Bergidum vivió aquel año de 1996 su regreso a la actividad tras un largo tiempo cerrado a causa de unas obras de restauración y remodelación. Fue precisamente ‘Nocturnos con niebla’ la obra que le permitió irrumpir en la vida escénica española nuevamente. Dotado de una serie de adelantos técnicos, Conde Gatón pudo beneficiarse de ellos para recrear esa atmósfera, casi onírica, que la puesta en escena demandaba. Durante aquella función de diciembre de 1996 se produjo una anécdota que aún hoy es recordada: en un momento dado, la representación exigía  un efecto de niebla artificial; al encargado de proporcionarla se le fue la mano y aquella acabó inundando todo el teatro, tanto que hubo un momento que no se veía ni el escenario.

‘Nocturnos con niebla’ es una obra de teatro especialmente sensual donde sus aspectos formales disfrutan de tanta relevancia como el propio texto y donde resulta absolutamente necesaria la complicidad del público en el viaje en el tiempo y el espacio que se le propone  para desvelar las claves más íntimas de la personalidad de Gil y Carrasco. Son tres los escenarios sobre los que se sitúa toda la acción escénica y donde quedan almacenados unos recuerdos, los del protagonista, que sufren la distorsión y la confusión entre vida y ficción.

Los citados Varcárcel y María Encina Varela, José Luis Gutiérrez ‘Guti’, Javier Louzao, Santiago Antelo y Enrique Rodríguez ya estuvieron en 1996 sobre el escenario y ahora vuelven a ponerse bajo el cobijo de Ovidio Lucio Blanco. Algunos asumiendo el mismo personaje; otros adoptando nuevas personalidades. Es Luis Alija, activo actor berciano afincado en Gijón, fundador de la compañíaSaltantes Teatro y al que recientemente se le pudo ver en Ponferrada interpretando ‘Pareja abierta’ de Dario Fo, quien encarnará a Gil y Carrasco. Sobre él queda depositada la acción de una obra que que cuenta también con el concurso de intérpretes tales, entre otros, como Mariña Fernández (a la que los buenos aficionados leoneses han podido disfrutar en el Tartufo deTrejoviana), Laura González, Sergio Temprano (versátil artista que alterna el oficio de músico con el de actor) o Diego Madero (al queConde Gatón reclamó para que actuara en uno de sus últimos montajes, ”Escorial. Pavana por un bufón triste’).

Ovidio Lucio Blanco fue un actor tremendamente intuitivo y con el que no podía el escenario. Sin embargo, hace ya muchos años que dejó la interpretación para centrarse en labores de dirección, escenografía e iluminación. En este último campo ha destacado sobremanera y su sello no sólo se ha dejado sentir en Conde Gatón sino también en otras compañías españolas que han reclamado sus servicios y su talento. ‘Nocturnos con niebla’ se beneficia de sus facultades para la caracterización del espacio escénico. Dice él que la nueva versión es heredera de la primera y que él en esta poco ha intervenido. “Yo ya estoy un poco retirado del teatro”, repite una y otra vez. Sin embargo, él será quien maneje los mandos técnicos de una función que vuelve a beneficiarse del entusiasmo de esa treintena larga de personas que le dan el impulso.

Lugar: Teatro Bergidum de Ponferrada (León).
Días: 25, 26, 27 y 28 de febrero de 2015
Hora: 21 horas
Entradas: 10 euros. 8 euros para parados, jóvenes y pensionistas