La sede de León de la Universidad de la Experiencia ha celebrado, en el Aula Magna San Isidoro, un acto académico con motivo de la festividad de Santo Martino en el que la conferencia ha sido pronunciada por el Catedrático de la ULE, Juan Matas Caballero, quien ha realizado un recorrido por la prosa de Francisco de Quevedo durante su presidio en San Marcos

León – 22 ENE 2015 – Redacción

Francisco de Quevedo y Villegas

Francisco de Quevedo y Villegas

El acto ha estado presidido por José Luis Chamosa, Vicerrector de Relaciones Internacionales e Institucionales, quien ha estado acompañado por Carlos Miller, Gerente Territorial de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, Montserrat Gutierrez, Concejala de Bienestar Social, Ana Mª López, Secretaria Territorial de la Junta de Castilla y León, Pilar Berasategui, Presidenta de la Asociación de Alumnos y Antiguos Alumnos de la Universidad de la Experiencia de León (ASUNEX) y Aurelia Alvarez, Directora del Programa Interuniversitario de la Experiencia.

Juan Matas Caballero impartió una interesante conferencia titulada ‘Francisco de Quevedo preso en San Marcos de León: una poética carcelaria’, en la que realizó un pormenorizado análisis del epistolario del poeta, de su experiencia carcelaria vivida en San Marcos. “En dicho epistolario mostró su visión más íntima y personal del fatídico episodio, y el resultado fue una literatura ubicada en las fronteras entre la verdad y la ficción biográficas”, subrayó Matas al tiempo que afirmó que “la retórica de la sumisión es una característica común en todos sus escritos carcelarios pues siempre apela a personalidades para solicitarles la libertad, un cambio de prisión o para mejorar su estancia en la cárcel”.

A consecuencia de esta característica y de la temática de sus escritos –centrados en su situación física y espiritual en la cárcel- Juan Matas concluyó que “el epistolario de Quevedo es una rebeldía contra el olvido y una forma de rebeldía contra el poder político. El poeta madrileño supo convertir toda su experiencia vital en San Marcos en un paisaje moral que se ha erigido en lo que podría considerarse un género o modalidad literaria; podría decirse que supo transformar San Marcos en el emblema de la literatura carcelaria”.