Han sido presentados en Córdoba los actos conmemorativos del IV Centenario del nacimiento del pintor cordobés Antonio del Castillo (1616-1668), considerado el máximo exponente del Barroco cordobés

Córdoba  – 1 ABR 2016 – Redacción

El artista será recordado a lo largo de este año y de 2017 a través de casi una veintena de actividades, entre las que destacan dos grandes exposiciones, un concierto extraordinario de la Orquesta de Córdoba y un simposio universitario.

Itinerarios para conocer sus obras en lugares emblemáticos de la ciudad, talleres para escolares y familias, y diversas actividades de difusión completan el programa de una conmemoración que Aguilar ha definido como “la oportunidad única de recorrer y profundizar en la obra del pintor del Barroco cordobés por excelencia”.

José vendido por sus hermanos, de Antonio del Castillo y Saavedra (1616 - 1668)

José vendido por sus hermanos, de Antonio del Castillo y Saavedra (1616 – 1668)

Exposiciones, talleres y otras actividades

El programa de actividades se abrirá con un concierto extraordinario de la Orquesta de Córdoba titulado ‘Por amor al arte. 400º aniversario de Antonio del Castillo’, que tendrá lugar el 1 de abril en el Gran Teatro de Córdoba. Las invitaciones, hasta agotar existencias, podrán retirarse en la sede de la Delegación provincial de la Consejería de Cultura (calle Capitulares, 2) o en el Palacio de Viana (Plaza de Don Gome, 2).

Asimismo, entre el 5 y el 9 de abril, el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la UCO acogerá el simposio ‘Antonio del Castillo. Antecedentes y consecuentes’. Organizado en colaboración con la UNED y la propia UCO, el congreso tiene como objetivo propiciar el ámbito idóneo para que se produzca la reflexión en torno a la actividad artística del pintor.

Además, entre septiembre de 2016 y febrero de 2017, se pondrán en marcha una serie de itinerarios para contemplar más de cuarenta obras del artista cordobés en diferentes edificios y lugares emblemáticos de la ciudad de Córdoba, algunos de ellos los espacios para donde fueron concebidas sus pinturas, como la Mezquita-Catedral, el Santuario de la Fuensanta o las iglesias de Santa Ana, San Francisco o San Andrés.

El Museo de Bellas Artes de Córdoba inaugurará en octubre una exposición cuyo fin es recopilar y mostrar de manera didáctica y accesible todos los fondos pictóricos relacionados con este autor, tanto de aquellos que le precedieron como de otros autores posteriormente relacionados con el pintor, y dará a conocer fondos del museo que generalmente no se encuentran expuestos, así como toda su obra dibujada sobre papel. En concreto, la pinacoteca cordobesa atesora en su colección un total de 23 lienzos y 24 dibujos de Antonio del Castillo. Asimismo, entre abril y julio de este año el Museo de Bellas Artes de Córdoba se dedicará cada mes a descubrir una obra del pintor de las que no se exhiben habitualmente, como ‘Sueño de San José’ o ‘San Vicente Ferrer’.

En cuanto a la línea de trabajo con el público infantil, juvenil y familiar, a partir del próximo curso 2016-2017 se pondrán en marcha diversos talleres para escolares y familias en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, con el objetivo de acercar la figura y la obra de Antonio del Castillo y los contenidos de la exposición programada en el centro.

Entre noviembre y febrero de 2017, la sala de exposiciones Vimcorsa abrirá la muestra ‘Antonio del Castillo en la senda del naturalismo’, que pretende analizar la formación e influencias del maestro barroco, las que recoge tanto de pintores locales como de fuera de Córdoba, y que contribuyen a explicar mejor su obra e insertarla en el panorama de la pintura europea del momento.

Antonio del Castillo y Córdoba

Considerado uno de los grandes pintores andaluces del Barroco junto a Velázquez, Alonso Cano, Zurbarán o Murillo, Antonio del Castillo fue una de las personalidades artísticas más ricas y diversas de la Córdoba del siglo XVII. Sus variadas facetas como pintor, dibujante e incluso poeta, lo sitúan como un prototipo de artista erudito, un artista completo y apegado a todos los saberes, con una producción principalmente realizada en y para Córdoba, que lo convirtió en el pintor cordobés del Barroco por excelencia.

Sus numerosos encargos llenaron los edificios religiosos de la ciudad, muchos de los cuales, tras la desamortización de 1835, pasaron al Museo de Bellas Artes, cuyos fondos se vieron incrementados a lo largo del tiempo, lo que hizo de Antonio del Castillo uno de los autores mejor representados en la pinacoteca y el mejor de la pintura de su época.

El interés de los estudiosos por conocer su trayectoria y su aportación a la historia de la pintura viene de lejos y son innumerables los que le han dedicado algunas líneas, jugando un papel especial el Museo de Bellas Artes de Córdoba, que con el apoyo de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ha venido investigando y restaurando desde 1990 el conjunto de pinturas y dibujos que conserva del artista.