El auge de las redes sociales y del fenómeno del ‘selfie’ está dando lugar a un nuevo tipo de viajero, aquel que comparte constantemente en Facebook o Instagram su experiencia. Busca el momento idóneo para captar una buena ‘autofoto’ y publicarla a los pocos minutos en Internet

Madrid – 11 MAY 2015 – INT

Esta forma de turismo cuenta cada vez con más asiduos en las Redes, a los que el informe ‘Entendiendo al viajero del mañana’, realizado por la Future Foundation para la firma de tecnología Amadeus, denomina ‘buscadores de capital social’.

De acuerdo al estudio, serán una de las nuevas tribus de viajeros que dominarán el ‘mapa de turistas’ en 2030, aunque ya podemos encontrar a muchos de ellos en redes sociales. Para ellos, dar a conocer su travesía acabará siendo tan importante como la propia experiencia de viajar.

Selfie turismo redes sociales

“Las vacaciones ya no son algo puramente propio: están hechas para compartir”, señala el informe. Así, prevé que el mercado turístico empezará a enfocarse a estos ‘turistas sociales’. En este sentido, cita el ejemplo de un hotel parisino en el que ya se ofrece un servicio de transporte con chófer especialmente pensado para los amantes de las ‘autofotos’: el vehículo realiza paradas para poder tomarse los ‘selfies’ en los lugares más emblemáticos contará con WiFi para colgarlo en las redes al instante.

Además, estos viajeros se desplazarán a sitios que puedan tener un gran impacto y retroalimentación social. Los destinos menos populares o con difícil acceso a conexión a Internet inalámbrica, podrían quedar descartados para estos ‘buscadores de capital social’, señala Bloomberg, que ha tenido acceso al estudio.

‘Entendiendo al viajero del mañana’ insta además a los proveedores de viajes a emprender un cambio cultural y tecnológico si quieren atraer la demanda de estos viajeros de la cultura de las redes sociales y del ‘selfie’.

El informe señala además el impulso de otras cinco ‘tribus’ de turistas para 2030: los ‘puristas culturales’, que buscarán experiencias culturales y huirán de la masificación; los ‘trotamundos comprometidos’, aquellos que priorizan los precios económicos a la comodidad y aprovechan el viaje para realizar algún tipo de voluntariado; los ‘cómodos’, que optan por los paquetes de servicios y prefieren los viajes con todo organizado; los ‘cazadores de recompensas’, que buscarán experiencias únicas y todo tipo de lujos; y ‘los que viajan por obligación’, que se desplazarán a otros lugares por negocios o para visitar a la familia.