La ruta costera del Atlántico, que es el itinerario definido más largo del mundo con 2.500 km, recorre 8 condados de la zona occidental de la isla, desde el Condado de Donegal en el norte hasta el de Cork, en el sur

Madrid – 11 MAY 2017 – INT

El viajero encontrará en este recorrido naturaleza, aventura, pueblos, historia y belleza en todo su esplendor.
La ruta costera del Atlántico presenta numerosos puntos de interés turístico a lo largo de toda su extensión como acantilados, playas vírgenes, miradores, senderos y pueblos con encanto.

Todo ello dividido en cinco secciones o zonas principales:

Condado de Donegal (557 km)
En esta zona de la ruta el viajero encontrará el Cabo de Malin, el punto más al norte de toda Irlanda, en el que el Atlántico ha esculpido a lo largo de miles de años impresionantes grietas. Un poco más adelante, la ruta continua hasta la península de Fanad Head, donde el viajero podrá admirar sus calas, las focas sumergiéndose en el mar e incluso ballenas.

Una visita imprescindible son los acantilados Slieve League, considerados como unos de los más altos y mejores ejemplos de acantilados marinos de Europa.

Condado irlandes de Donegal

Condado irlandes de Donegal

De Donegal a Mayo (625 km)
En el Condado de Sligo los amantes del deporte tendrán dos opciones: surfear olas gigantes en el Cabo de Mullaghmore o galopar a caballo rodeados de naturaleza por las playas vírgenes de la isla Dernish.

El viajero también se dejará seducir por el espectacular promontorio del Cabo de Downpatrick de 38 metros sobre el nivel del mar. Situado muy cerca de Ballycastle, en el Condado de Mayo, este lugar es una maravilla para los sentidos.

Para finalizar esta etapa, nada mejor que cruzar en coche el puente que lleva a la isla de Achill en el Condado de Mayo para disfrutar de los acantilados, las montañas descubiertas y las extensas playas de arena.

De Mayo a Clare (527 km)
En este tramo el viajero visitará el puerto de Killary que marca una frontera natural entre los condados de Galway y Mayo, en el corazón de Connemara. Esta localidad es famosa por la producción de mejillones y, en ella, el viajero probará un marisco excepcional.

La turbera de Derrigimlagh es otro lugar de interés así como los famosos Acantilados de Moher, uno de los destinos turísticos más populares de Irlanda que nunca deja de sorprender por sus increíbles vistas del Atlántico.

De Clare a Kerry (541 km)
Esta ruta recorre paisajes cargados de historia, como el del Cabo de Loop, con carreteras tranquilas hasta playas desiertas. Aquí se podrá disfrutar de acantilados, marisco fresco, lugares preciosos y muchas actividades acuáticas.

Por otra parte, los miradores son fantásticos para contemplar el paisaje, por ello es recomendable visitar en este tramo el Mirador de las Blasket y el de las Skellig.

De Kerry a Cork (463 km)
En este tramo se podrán vivir grandes experiencias en la isla de Dursey, los cabos de Mizen y Old Head of Kinsale. No habrá nada como conocer el lado más salvaje de la costa, los faros, las minas de cobre de Allihies y degustar la mejor gastronomía como cangrejo, gambas, quesos y carnes artesanas famosas de la ciudad de Kinsale.

Con el fin de facilitar la organización del viaje, Turismo de Irlanda ha establecido itinerarios con alojamientos y actividades en cada una de las secciones. Además, también es posible consultar un mapa interactivo para trazar la propia ruta y descargar la aplicación móvil The Wild Atlantic Way, en la que se muestran los puntos más interesantes de cada zona para que el viajero no se pierda nada.