Las personas que han visitado esta Semana Santa “Las Musas” de Arellano han podido descubrir cómo eran las lujosas residencias rurales que los romanos construyeron en Navarra

Pamplona – 9 ABR 2015 – Redacción

No solo eso, también han tenido la oportunidad de viajar al mundo vinícola del siglo III d. C. y de conocer los santuarios dedicados a Attis y Cibeles. Se trata de un importante referente arqueológico de la cultura romana que desde el pasado mes de marzo ha reforzado su condición de enclave de interés cultural tras fundar, junto con ocho entidades más, la red Nacional “Villas romanas de Hispania”. Un proyecto que persigue la investigación, conservación y difusión del legado histórico de estos enclaves.

Desde el pasado mes de marzo, la villa romana de Arellano forma parte de la Red Nacional Villas romanas de Hispania, un proyecto que busca considerar a las villas romanas como patrimonio común y recurso natural, crear un itinerario cultural conjunto, y fomentar una red de cooperación para fomentar la investigación y conservación de estos enclaves. Además, entre los planes que contempla esta iniciativa se encuentran desarrollar programas conjuntos pedagógicos y educativos para jóvenes y escolares, y promover un proyecto de turismo cultural que convierta estos recursos en un producto de calidad.

Villa romana de Las Musas de Arellano

Villa romana de Las Musas de Arellano

La red nacional Villas romanas de Hispania está integrada por la villa romana de “Las Musas” de Arellano y otras ocho distribuidas por toda España: Almenara-Puras en Valladolid, El Ruedo en Almedilla y Fuente Álamo en Puente Genil (ambas en Córdoba), Fortunatus en Fraga (Huesca), La Olmeda en Pedrosa de la Vega (Palencia), La Loma del Regadío en Urrea de Gaén (Teruel), Veranes en Gijón (Asturias) y Villaricos en Mula (Murcia).

El denominador común de las villas romanas que conforman la red nacional es que en todas ellas se han acometido actuaciones significativas de excavación científica, consolidación y conservación en los restos arqueológicos. Asimismo, poseen una infraestructura mínima de acogida y una estructura de gestión estable de investigación, conservación y difusión del patrimonio arqueológico. Son los requisitos que deberán cumplir futuras incorporaciones.

Las villas romanas, que eran lujosas residencias rurales, constituyen un modelo de asentamiento y ocupación del espacio rural que ha generado un patrimonio arqueológico referente de la cultura romana en Hispania. Supusieron un modelo de organización del territorio, con profundas implicaciones culturales, sociales y económicas, que caracterizó la Hispania Rural durante varios siglos. En numerosos casos, su transformación final anunció el paso a la época altomedieval.

Un 16% más de visitantes en Semana Santa

Las visitas a la villa romana a lo largo de la Semana Santa registraron un incremento respecto al mismo periodo del año anterior. Este incremento logrado consolida los buenos datos obtenidos en 2014, que registró una afluencia de 3.766 visitantes (un 21% más que en 2013).

La villa romana de Arellano, conocida también como villa de las Musas, se sitúa en el término municipal de Arellano, a 15 kilómetros de Estella/Lizarra, en un entorno natural idóneo para el cultivo de la vid, el olivo, el cereal y los árboles frutales, paisaje casi idéntico al que existía hace casi dos mil años. En torno al siglo I se construyó una villa o casa de campo desde la que sus habitantes podían realizar todas sus labores agrícolas. La casa ocupaba el centro de la explotación, en un pequeño alto, para poder controlar fácilmente todos los cultivos. Gran parte de la casa estaba dedicada a la elaboración del vino, y servía también como almacén para guardar los aperos, granero para almacenar las cosechas y establo para los animales. A partir del siglo IV d.C. la elaboración del vino cesó y la actividad principal de la villa fue de tipo religioso, vinculada a los cultos a Attis y Cibeles, religión mistérica de tipo oriental.

La existencia de este yacimiento arqueológico se conocía desde finales del siglo XIX, pero no fue hasta 1988 cuando comenzaron las excavaciones que dejaron al descubierto las estructuras actuales. El edificio funcional, con 2.411 m2, fue inaugurado en marzo del año 2008.

Además de la villa de las Musas, en Navarra existen otros yacimientos romanos como la ciudad romana de Andelos (Mendigorría), la villa romana de Liédena, Iturissa (Burguete), la torre Urkullu en Orbaizeta, puerto de Belate: “Megalitismo y calzada romana”, Santa Criz en Eslava, calzada romana de Cirauqui, el acueducto romano de Lodosa, las minas romanas de Lantz, la ciudad romana de Cara (Santacara), las murallas romanas de Olite, las villas romanas de los Villares y de San Esteban (ambas en Falces) y la bodega romana de Funes.