El Musac  continúa con la exposición con carácter retrospectivo sobre Javier Codesal,  pionero del videoarte en España, “Ponte el cuerpo”

León – 13 MAY 2015 – Redacción

Javier Codesal (Sabiñánigo, Huesca, 1958) es más conocido por su faceta como videocreador y menos como fotógrafo y poeta, pero según el director del Musac y también comisario de la exposición, Manuel Olveira, “se trata de un artista fundamental en el contexto español para entender el arte audiovisual, con un trabajo en el que se suceden múltiples temas, como el paso del tiempo, la memoria, la incomunicación, la pérdida y la muerte, lo real y el deseo”. Así presenta al artista y a su producción, desde este sábado 18 de abril expuesta al público.

Y aunque la muestra “Ponte el cuerpo” está planteada como una retrospectiva, recoge obra del artista desde 1980 hasta 2001, en realidad dibuja un recorrido de su trabajo con un único tema, el cuerpo. Manuel Olveira recuerda que “la pieza más antigua es de 1988 y la única y más nueva de este 2015, lleva por título el mismo que da nombre a la exposición y procede de un verso del poema “Los desgraciados”de César Vallejo, un título que es a la vez un imperativo, una invitación y una sugerencia”. Según el propio artista es una exposición temática, no una retrospectiva como tal, ya que se exhiben piezas desde 1988 a 2001 y solo una actual. ”No es una antología, sino que hemos puesto el acento sobre un aspecto que a mi me ha permitido adelantar esta línea de trabajo y me refiero a la presentación del cuerpo”.

ponte el cuerpo javier codesal musac

Una de las obras de Javier Codesal expuestas en el Musac

“Ponte el cuerpo” aborda uno de los temas fundamentales en la obra de Javier Codesal, el cuerpo en su dimensión íntima y social.“ Hay tres salas y la central es la que ocupa esta pieza nueva que lanza hilos a todos los demás, a veces pequeños destellos, los temas en sentido genérico, como el pelo, los gestos”. La serie, formada por 25 fotografías, ha sido realizada específicamente para esta muestra. Utiliza el cuerpo como soporte para el análisis de las dificultades para vislumbrar, comprender y abarcar la existencia humana y funciona de puente hacía el resto de obras. El cuerpo reclama la atención que le corresponde, se levanta y aparece ante el espectador para hablar a pesar de la dificultad, del pudor o de la modestia. Así se refleja en esta serie fotográfica centrada en el cuerpo de un modelo con el que el artista se encuentra en diferentes sesiones en un hotel de la capital leonesa y al que observa, analiza y se acerca a través de la cámara, que se convierte en excusa perfecta para el placer de la contemplación y el dolor del conocimiento.

La pieza más antigua que se exhibe es “Sábado legionario” (1988), una pieza en la que la individualidad del cuerpo juvenil es absorbida por la masa. Y entre esta obra y la más reciente protagonizada por “Ponte el Cuerpo” aparecen múltiples cuerpos que han emergido a lo largo de la producción del artista: el cuerpo-máquina (“Sábado legionario”, 1988), el cuerpo del placer (“Centauro”, 1988), el cuerpo del dolor(“Tras la piel”, 1996), el de la necesidad (“Fábula a destiempo”, 1996), el del deseo (“Estudio”, 2002), la ensoñación (“Fábula del hombre amado”, 1999), el de la pérdida (“Feliz humo”, 2006), el de la comunicación y la incomunicación (“Inmóviles”, 1999), o el de la muerte y de la ausencia (“Días de sida”, 1989).

Algunas de estas obras tienen como objeto la fragilidad, la muerte, la enfermedad, y en concreto el contagio por VIH. Es el caso de la serie titulada “Días de sida” (1989-1996) o “Tras la piel” (1995), en las que aparecen metafóricamente tanto los efectos de la enfermedad sobre el cuerpo o la perdida ante la inminente desaparición, como sobre todo el erotismo, la belleza o el cuidado. Codesal fue uno de los primeros artistas españoles en visibilizar la pandemia, tanto en la exposición individual titulada “Días de sida” (Galería XXI, Madrid, 1993) como en la muestra “Sida, pronunciamento e acción”, comisariada porJuan de Nieves.

Vídeos, cortometrajes, instalaciones y fotografías, ejemplifican también su menos conocida producción poética y sus dibujos.

videocreador Javier Codesal

El videocreador Javier Codesal / Foto de Musac

Paréntesis creativo

A propósito del paréntesis en su producción entre 2001 y 2015, Javer Codesal señala que “siempre hay un espacio de suerte y esta exposición es para mí una oportunidad. No es que haya dejado de interesarme por los cristianos corporales”. La exposición que realizó en el Museo Reina Sofía en 1999 marcó un giro de su trabajo. A partir de ahí, aparecieron temas como las palabras: “La habitación cerrada”, una pieza que muestra una chica de Sarajevo hablando de la guerra, fue un antecedente. A partir del 2000, el cuerpo empieza a mostrar la voz. Esta exposición supone la posibilidad de representar de nuevo el cuerpo, “Ponte al cuerpo es más directo, más pictórico”, asegura.

Respecto al trabajo de 15 años para atrás, Codesal insiste en que “hay como pequeños hilos materiales que van a piezas anteriores, pero siempre hay algo nuevo”. Y matiza que “espero que esto vuelva a sugerir movimiento”. “Significa una oportunidad para presentar obras que hacía años que no se veían. Creo que la función de los museos es esta recuperación y dar sentido a lo que se está haciendo ahora”.