Con la reciente instalación de elementos disuasorios, Iberdrola ha finalizado las operaciones para evitar las electrocuciones y colisiones de aves protegidas en la línea eléctrica de su propiedad en la provincia de Segovia

El Espinar (Segovia) – 23 SEP 2015 – Redacción

Tras años de constatar y hacer pública la gran mortandad producida en la línea eléctrica que abastece de electricidad al Centro de Tratamiento de Residuos del Consorcio Provincial Ávila-Norte, el Colectivo Azálvaro quiere hacer público el esfuerzo de Iberdrola para corregir esta grave afección sobre los valores naturales existentes en Campo Azálvaro-Pinares de Peguerinos, espacio incluido en la Red Natura 2000 con la figura de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), situada entre el P.N. Sierra de Guadarrama y las estribaciones de las provincias de Ávila y Segovia.

En efecto, esta línea eléctrica ha supuesto durante décadas un punto negro para especies protegidas como buitres, cigüeñas y corvidos, con decenas de electrocuciones y colisiones registradas por nuestra organización desde sus inicios. Lo que llevó a la Patrulla de vigilancia ambiental del Colectivo Azálvaro a realizar un estudio de tales afecciones, a consecuencia de las posibles colisiones y electrocuciones de la avifauna en la línea, de acuerdo con las características de la misma y su ubicación, en las inmediaciones del vertedero donde acuden un sinfín de aves para alimentarse.

Azalvaro

Siendo esté uno de los factores a tener en cuenta junto a los factores técnicos, “relacionados con las características de los tendidos como torretas sin bóveda y con apoyo de amarre en horizontal, falta de señalización en los hilos de distribución, etc…, y/o biológicos de las especies afectadas, como son la localización de los tendidos en las inmediaciones de la zona de rechazo del CTR con una gran concentración de aves en busca de alimento y la falta de posaderos naturales por estar en un ambiente general de pastos”, son los principales factores que hacen que esta línea eléctrica fuera tan peligrosa, apuntan desde la ONG.

Conscientes de la gravedad de la situación, el Colectivo Azálvaro se puso en contacto con Iberdrola, la compañía propietaria de la línea. Transmitimos al departamento correspondiente nuestra gran preocupación por el impacto que estaba produciendo sobre la fauna. Presentando un Informe sobre las afecciones detectadas, para mostrar nuestro convencimiento de que, con la aplicación de las medidas protectoras y correctoras adecuadas, lo que hasta entonces era un intenso sumidero de mortalidad de aves protegidas podría dejar de serlo con un esfuerzo mínimo comparado con el gran daño ambiental que se estaba produciendo.

Desde el primer momento, las personas con las que mantuvimos las conversaciones nos hicieron llegar su preocupación ante la tragedia silenciosa que se estaba desarrollando en la Zepa. De hecho, en poco tiempo pudimos ver cómo los operarios estaban instalando elementos aisladores y señales o balizas anticolisión para evitar el contacto de las aves con los cables, y entrada la primavera de este año toda la línea quedó aislada.

Pero desde el punto de vista del potencial impacto de la línea, según la ONG, no había sido eliminado. Estas medidas no son efectivas al cien por cien, y la experiencia nos indica que el simple aislamiento no reduce completamente la mortandad en líneas con mucho riesgo, en este caso por la gran concentración de aves en la zona. Por lo que se considero que la solución más efectiva pasaría por la colocación de elementos disuasorios denominado “paraguas o florero invertido”, que se puede destacar su alto grado de eficacia en otros ensayos ya realizados. Diseñado para fijarlo sobre la cabeza de los apoyos perpendicularmente a las mismas, con el fin de evitar la posada y la nidificación, lo que conllevaría la imposibilidad de un contacto de las aves con los postes y los cables simultáneamente.

No hubo que insistir, y los trabajadores volvían a subir a los postes para completar la actuación instalando esos mecanismos. El trabajo se ha completado hace pocos días, y hoy podemos decir que Iberdrola ha aumentado la seguridad para las aves al reducir el riesgo de muerte en este tendido.

El Colectivo Azálvaro quiere expresar su agradecimiento a la compañía Iberdrola, en nombre de las aves, que surcan los cielos de nuestros pueblos, como recursos estéticos de nuestros paisajes. “Gracias al esfuerzo y colaboración de todos se están buscando soluciones y, sobre todo, se ha iniciado un cambio de mentalidad y un proceso de mejora en las infraestructuras de transporte de energía que causan un gran impacto para la fauna, que va a conllevar importantes beneficios sociales y medioambientales en nuestros espacios protegidos de Castilla y León”, concluye la ONG.

Sobre el Colectivo Azálvaro

Entidad conservacionista sin ánimo de lucro que tiene como fin la protección, conservación y divulgación de las aves carroñeras y sus hábitats.