Castilla y León es la segunda Comunidad en ganado de lidia de España con 39.316 animales repartidos en 224 ganaderías

León – Redacción – 28 NOV 2013

España, con 207.950 animales, es el primer país productor de ganado vacuno de lidia. De hecho, es la segunda raza con mayor censo del país, después de la Frisona. La raza de lidia, una de las más antiguas del mundo, se ha conformado, a lo largo de casi tres siglos, a partir de siete agrupaciones originarias o castas fundacionales: Jijona, Navarra, Morucha, Castellana, Cabrera, Gallardo, Vazqueña y Vistahermosa.

Castilla y León cuenta con una amplia representación de estos encastes, que son descendientes de las principales castas fundacionales como Jijona, Morucha-Castellana, Vazqueña o Vistahermosa. La Comunidad, con 39.316 animales repartidos en 224 ganaderías de lidia, es la segunda Autonomía en ganado de lidia de España.

Salamanca es la provincia de España con mayor número tanto en censo como en explotaciones, con 32.000 animales y 170 ganaderías. Además Salamanca es la provincia de la Comunidad con mayor superficie dedicada a los toros de lidia, con 48.184 hectáreas de las 56.804 destinadas a este fin en Castilla y León.

Toros en la dehesa

Toros en la dehesa

Impacto económico

La raza de lidia es el máximo exponente del sistema de explotación extensivo y la raza que mejor aprovecha y conserva las dehesas. Además de su relevancia para el medio rural, esta raza genera una gran actividad cultural, aporta una gran riqueza lingüística al acervo cultural de la lengua española y repercute en múltiples sectores económicos, en especial en la hostelería, el transporte, la restauración, y, en general, en el turismo español.

La actividad taurina genera anualmente en España un volumen económico directo superior a los 2.500 millones de euros, que da empleo a cerca de 200.000 personas entre personal de fincas, personal encargado de mantenimiento de las plazas, veterinarios, matadores y cuadrillas. Un impacto económico derivado principalmente de los espectáculos taurinos.

En Castilla y León, a lo largo de este año, se han celebrado 2.193 espectáculos taurinos, entre corridas, novilladas, y otros festejos populares como encierros, capeas, o concursos de cortes. Una cifra ligeramente superior, un 1 %, al pasado año.

Este incremento, unido al aumento, un 5 %, de los animales muertos en plazas de toros, 2.902 en 2013 frente a los 2.765 del 2012, hacen prever una ligera recuperación del sector en Castilla y León.

Defensa del toro de lidia

La relevancia del sector ha motivado la puesta en marcha de medidas desde el Gobierno central y el autonómico para proteger y potenciar el toro de lidia. La última de estas iniciativas, y la más relevante, como ha calificado Clemente, ha sido la publicación, en el Boletín Oficial del Estado, el pasado 13 de noviembre, de la Ley para la regulación de la tauromaquia como patrimonio cultural. Esta norma ha surgido a raíz de la Iniciativa Legislativa Popular impulsada por la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña.

La exposición de motivos de la Ley se hace referencia al carácter nacional, histórico y cultural de la fiesta de los toros, y a la relevancia socioeconómica que genera. La norma declara la tauromaquia como parte del patrimonio cultural digno de protección en todo el territorio nacional y entiende como tauromaquia el conjunto de conocimientos y actividades artísticas, creativas y productivas, incluyendo la crianza y selección del toro de lidia. Al establecerse esta condición de patrimonio cultural la ley fija que las Administraciones deben garantizar la conservación de la tauromaquia y promover su enriquecimiento.

La norma establece también la aprobación de un Plan Nacional que recogerá las medidas de fomento y protección de la tauromaquia. Se impulsarán también los trámites necesarios para la inclusión de la Tauromaquia en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.