Se pretende preservar en las mejores condiciones una de las pocas construcciones de estilo afrancesado que perviven

Vitoria – 8 FEB 2017 – Redacción

El Consejo de Gobierno vasco ha aprobado declarar el Palacio Munoa de Baracaldo bien cultural calificado en la categoría de conjunto monumental. A través de esta protección se pretende preservar en las mejores condiciones una de las pocas construcciones de estilo afrancesado que perviven en el entorno de Gran Bilbao y que conforma, teniendo en cuenta  tanto el palacio como el jardín, una unidad que “debe preservarse en su conjunto”.

El Departamento de Cultura y Política Lingüística instará al Ayuntamiento de Baracaldo a que proceda a la adecuación de la normativa urbanística municipal a las prescripciones del régimen de protección que se determina para dicho conjunto monumental. En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 23 de la Ley 7/1990, de Patrimonio Cultural Vasco, únicamente se permitirán los usos que garanticen la adecuada conservación de los inmuebles.

Palacio Munoa de Baracaldo

Palacio Munoa de Baracaldo / loslibrosdejade.com

Dentro del trámite para declarar este nivel de protección, en el periodo de información pública y audiencia al interesado, presentaron alegaciones el Ayuntamiento de Baracaldo y Roberto Sterling, en representación de la familia Echevarrieta. Después de analizadas y respondidas las alegaciones, el expediente siguió adelante estimando total o parcialmente algunas de ellas.

El edificio se encuentra emplazado en un altozano que domina la vista sobre la ría del Ibaizabal-Nervión en un amplio espacio ajardinado en la confluencia de los barrios de Cruces, Burtzeña, Llano y Lutxana. Se trata de una construcción de finales del siglo XVIII que fue residencia de verano de Juan Echevarría La Llana y perteneció también a Horacio  Echevarrieta, destacado representante de la burguesía industrial vizcaína. En el año 1916 el arquitecto Ricardo de Bastida realizó una importante obra que se corresponde con su imagen actual. Respetando el estilo original afrancesado, Bastida amplió la construcción existente incorporando dos alas laterales que añadieron monumentalidad al exterior del edificio y modificaron parcialmente el interior.

Constituye un ejemplar destacable de la arquitectura unifamiliar burguesa en el entorno del Gran Bilbao. Se distingue la fachada principal que presenta una composición simétrica con elementos característicos del ‘Beaux-arts’.