Para SEO/BirdLife, es una oportunidad y una necesidad restaurar las zonas afectadas con sabinas, alcornoques y acebuches, entre otras especies autóctonas, que además suponen la primera medida para minimizar la posibilidad de incendio

Madrid – 5 JUL 2017 – Redacción

Mientras se valoran las zonas calcinadas y el impacto que ha tenido el incendio que durante cuatro días ha sobrecogido al país, SEO/BirdLife manifiesta la necesidad de que se lleve a cabo una restauración con especies propias del hábitat, gran parte considerado prioritario según la Directiva de hábitats de la Unión Europea.

La situación actual que vive el espacio tras el incendio supone una oportunidad para ganar diversidad paisajística y ecológica en Doñana. Para SEO/BirdLife es necesario devolver al espacio su carácter natural donde predominen las sabinas y los enebros sobre dunas, alternando con zonas de matorral y pastizal.

Cuesta Maneli, en el Parque Natural de Doñana, tras el incendio

Cuesta Maneli, en el Parque Natural de Doñana, tras el incendio / SEO/BirdLife

En la zona afectada existen hábitats de interés prioritario de la Directiva Hábitats como son las Dunas fijas descalcificadas atlánticas, dunas móviles de litoral con Ammophila arenaria, dunas con céspedes del Malcomietalia, dunas litorales con Juniperus spp. y dunas con vegetación esclerófila de Cisto-Lavanduletalia. Todos estos hábitats son prioritarios para su recuperación y regeneración en las zonas quemadas.

Para SEO/BirdLife esta es una ocasión para crear  un paisaje diverso, lleno de opciones para mejorar las condiciones de hábitat para la fauna amenazada. Por el contrario, las repoblaciones monoespecíficas de pinos que se llevaron a cabo en la década de 1950 pretendían crear un valor meramente forestal plantando 10 millones de eucaliptos y 45 millones de pinos, con el fin de desecar las marismas y dar un valor económico a los terrenos improductivos para los parámetros de la época.

No se puede pensar en repoblar de nuevo con este enfoque y exclusivamente especies que además son extremadamente pirófilas como ha quedado demostrado. La recuperación de hábitats más naturales, con las especies características de la zona, además de ser un obstáculo para la propagación de posibles incendios, supone una oportunidad para toda la fauna desde conejos, roedores o diversos reptiles, hasta sus depredadores, en particular el águila imperial y el lince ibéricos.