WWF ha advertido de que “lo que necesita” el Espacio Natural de Doñana “es que no le roben agua” y que la gestión de la misma se haga “de manera más coherente”

Huelva – Redacción – 14 MAR 2014

La organización ecologista ha hecho estas afirmaciones después de que, en el marco de una reunión en Madrid, el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente trasladase a la consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio que está buscando financiación para desarrollar un proyecto que permita ampliar el canal del Guadalquivir y, con ello, hacer llegar más agua dulce a Doñana y no tener que extraer del Acuífero 27.

Así, el coordinador del proyecto Doñana de WWF, Felipe Fuentelsaz, ha señalado que el “principal” mensaje que quiere transmitir a al ministro y a la consejera “es que Doñana necesita que no le roben agua”, ya que “actualmente se le está robando por todos los sitios”. En este sentido, apunta que “se le sigue robando agua con más de 1.000 pozos ilegales que según la Administración son incluso 2.000 pozos”, y que “el 30 por ciento de los arroyos que van al Parque están ocupados, con lo cual estamos deteriorando el agua y estamos perjudicando directamente este espacio”.

Caballos en las marismas del Parque Nacional de Doñana

Caballos en las marismas del Parque Nacional de Doñana

Además, y aunque insiste en que Doñana “evidentemente necesita más agua”, Fueltelsaz considera que la solución “pasa por gestionarla de una manera más coherente y dejar de robársela”, toda vez que apuesta por “aplicar y regular la legislación ambiental vigente”. “En el Parque no se ha cerrado un pozo en los últimos diez años, y es de vergüenza que un espacio natural protegido esté en la situación que está”, lamenta. Asimismo, lamenta que ese pacto entre Junta y Estado para nuevas infraestructura, “lo único que hace es aumentar la deuda pública de todos los ciudadanos con fondos europeos”.

Por tanto, el coordinador concluye que “hay que gestionar de manera más coherente, aumentar la eficiencia, tener en cuenta los efectos del cambio climático, y, sobre todo, que se le robe menos agua, como están haciendo todas las actividades económicas en Doñana”. Sobre este último extremo, añade que “es importante que las administraciones pongan orden, hagan cumplir su trabajo, y velen por el recurso del agua, que no lo está haciendo”.