Un ganadero ha sido condenado a dos años de prisión, dos años de inhabilitación para el ejercicio de la ganadería y cuatro para el ejercicio de la caza y al pago de una indemnización de 118.770 euros como autor de dos delitos contra la fauna

Santander – 10 JUN 2015 – INT

Estaba acusado de la muerte por envenenamiento de, al menos, 11 milanos reales, cinco perros, seis zorros, un gato, un cuervo, un busardo ratonero y cuatro buitres leonados en el municipio de Valdeolea (Cantabria). SEO/BirdLife ha ejercido la acusación particular en el marco del proyecto Life+ VENENO. También ha estado personado el Gobierno de Cantabria.

El Juzgado Penal número 3 de Santander ha condenado a un ganadero a dos años de prisión, dos años de inhabilitación para la profesión de ganadero o cualquiera otra relacionada con la ganadería y cuatro años para ejercer el derecho de cazar como autor de un delito continuado contra la fauna por uso de cebos envenenados (artículo 336.2 del Código Penal) en concurso con otro delito continuado por la muerte de especies amenazadas (artículo 334.2 del CP), como es el caso de los milanos reales, catalogados En Peligro de extinción. Además, el condenado tendrá que indemnizar al Gobierno de Cantabria con la cantidad de 90.270 euros por el valor de las especies de fauna silvestre afectadas. Como compensación del desequilibrio causado en la población de milano real deberá sufragar el seguimiento de las poblaciones invernantes y en época de reproducción en Cantabria en los próximos tres años. El coste de este seguimiento es de 9.500 euros anuales, esto es, un total de 28.500 euros.

Rapaz envenenada

Rapaz envenenada

 

Los hechos se produjeron el pasado mes de diciembre de 2011, cuando Técnicos Auxiliares de Medio Ambiente, con la colaboración de la patrulla canina de la Guardia Civil, hallaron varios ejemplares de distintas especies en varios pastos del pueblo de Las Quintanillas, situado en el municipio de Valdeolea. Entre ellos se encontraron 11 milanos reales (Milvus milvus), especie catalogada en peligro de extinción. Los análisis toxicológicos constataron que los cadáveres que fueron levantados por los agentes actuantes contenían un insecticida altamente tóxico.

Investigaciones posteriores determinaron la posible autoría de un ganadero de la zona que habría utilizado el veneno para proteger a los potros y terneros de los eventuales ataques que pudieran sufrir.

SEO/BirdLife ha ejercido en este caso la acusación particular, con el objetivo de conseguir una sentencia que permita reflejar las consecuencias legales que tiene la utilización de estos métodos de control de predadores y disuadir de su uso. Este es uno de los objetivos específicos que ha tenido el proyecto Life+ VENENO para avanzar en la lucha contra el veneno, junto con la colaboración de las administraciones para dotarles de herramientas normativas adecuadas, mejorar la investigación y vigilancia, buscar medidas alternativas y sensibilizar a la población sobre el problema.

Uso de cebos envenenados

A pesar de ser ilegal y no efectivo, el veneno se sigue utilizando para eliminar depredadores, así como para el control de plagas agrícolas. La colocación de cebos envenenados es una práctica arraigada en nuestros campos, completamente ineficaz para los objetivos que persigue, además de un método masivo, no selectivo y cruento para la fauna. Por ello, está prohibido por la legislación nacional y autonómica y aparece tipificado como delito en el Código Penal. El veneno en el campo supone un riesgo para la salud pública, para el medio ambiente y para las mascotas.

El proyecto Life+ VENENO ha tenido como objetivo lograr una disminución significativa del uso de veneno en España. El proyecto ha contado con la financiación de la Comisión Europea y la Fundación Biodiversidad (26%). Han sido cofinanciadores igualmente el Cabildo de Fuerteventura, la Junta de Andalucía y el Gobierno de Cantabria. SEO/BirdLife, el Fondo para la Conservación del Buitre Negro y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han sido los beneficiarios del proyecto.