WWF desvela los resultados del análisis de la protección del lobo al sur del río Duero en la planificación de la Red Natura 2000. El trabajo muestra que no se contempla adecuadamente la conservación de la especie, incumpliéndose así la Directiva Hábitats

Zamora – 28 OCT 2016 – Redacción

Las dos conclusiones más alarmantes muestran que Castilla y León pretende reducir sus poblaciones actuales al sur del Duero y que la especie está al borde de la extinción en Sierra Morena y Extremadura, sin que se hayan tomado medidas para evitarlo. WWF pide una revisión de los planes de gestión y que se incluyan objetivos de conservación medibles y medidas adecuadas, para que la especie alcance el Estado de Conservación Favorable en la Península.

‘El lobo y la Red Natura 2000’ es un documento de análisis de WWF sobre 36 planes de gestión de espacios de la red Natura 2000 situados al sur del río Duero y aprobados en España por las CC.AA. Estos lugares se han incluido en la Red debido a la presencia de lobo o porque son áreas con presencia real o potencial de la especie, de acuerdo a la Directiva Hábitats de la UE. Según dicha directiva, en España el lobo es una especie protegida de interés comunitario en todo el territorio nacional (siendo además una especie considerada como prioritaria al Sur del Duero), lo que implica que es obligatorio protegerlo y alcanzar un buen estado de conservación.

lobo ibericoPara WWF la planificación de la Red Natura en las zonas prioritarias para el lobo no aborda la conservación de esta especie, o no lo hace adecuadamente. Por tanto, no se están cumpliendo las obligaciones legales derivadas de la inclusión de la especie en la Directiva Hábitat para las poblaciones al sur del Duero.

Esta grave carencia se debe a que en una gran parte de los planes analizados no se ha seleccionado al lobo como un elemento clave, por lo que tampoco se definen objetivos de conservación o no se realiza de forma cuantificable. En una visión general de los planes, destaca negativamente el caso de la Comunidad de Madrid, donde ninguno de los planes de gestión elaborados contempla objetivos o medidas específicas para la especie. A escala regional, también es especialmente alarmante el caso de Castilla y León, que sí define un objetivo concreto para la población al sur del Duero (donde está estrictamente protegida), pero inferior al número actual de lobos existentes. Esto implica que se quiere ‘mantener una población de al menos 20 manadas’ donde actualmente ya hay entre 24 y 26 manadas. Para WWF esta incongruencia implica que el objetivo no es recuperar, sino reducir el número de lobos, algo manifiestamente ilegal.

Para evitar el que se sigan matando lobos, la organización está pidiendo a los ciudadanos que firmen la campaña online ‘Marca el territorio por el lobo’ y que sumen su nombre a las más de 27.500 personas que ya han mandado una carta a la Ministra de Medio Ambiente para que garantice el cumplimiento de la ley e impida que se maten lobos de forma indiscriminada en esta zona del país. WWF también está desarrollando la campaña europea ‘Revive tu Naturaleza’ con el objetivo de proteger las directivas de Aves y Hábitats (directivas sobre la naturaleza de la UE) contra un posible debilitamiento y pedir su correcta aplicación.

El otro problema grave que señala WWF en el documento es el caso de la población prácticamente extinta de Sierra Morena (en Andalucía y Castilla-La Mancha) y las extinguidas en las extremeñas Sierras de San Pedro y Gata. Según denuncia WWF, aquí se observa el caso más claro de incumplimiento de las leyes europeas de protección de la naturaleza. En estos lugares no se ha planificado ni adoptado las medidas necesarias a tiempo para evitar la práctica extinción de la especie. En los planes completados recientemente, tampoco se han establecido las medidas necesarias para recuperar la población de lobo que había en estos espacios cuando se incluyeron en la Red Natura 2000. Para revertir esta situación, la organización exige, entre otras medidas, que los planes de gestión incluyan las medidas necesarias para la recuperación de 15 manadas y 150 lobos en el caso de Sierra Morena, según establece la Estrategia Nacional para la Conservación del Lobo aprobada en 2005 y en los valores oportunos para el caso de Extremadura.

Según Luis Suarez, responsable del programa de especies de WWF España, “La Directiva Hábitats es una gran oportunidad de proteger nuestra vida salvaje, fomentar prácticas sostenibles y recuperar el valor natural de nuestros ecosistemas. Además, tenemos la obligación legal de aplicarla correctamente. Para ello, la elaboración de planes de gestión adecuados en los espacios de importancia para el lobo es un paso clave para conseguir resultados de conservación, poner en marcha medidas que permitan la coexistencia con las actividades tradicionales y aseguren la financiación necesaria”. Y concluye: “En el caso del lobo tenemos datos y conocimiento científico suficiente, por lo que no hay excusas para no hacerlo correctamente y desaprovechar esta gran oportunidad”.