Los trabajos de siega suponen la principal causa de mortalidad para especies como el aguilucho cenizo, el aguilucho pálido o la lechuza campestre, según Ecologistas en Acción que pide la colaboración de los agricultores para evitar la muerte de rapaces y otras especies protegidas.

 

León – INT- 2  JUL 2014

Los conservacionistas afirman que estas especies son «los mejores aliados» de los agricultores en el control de plagas y altas densidades de población de topillo como la que hay este año, ha manifestado en un comunicado la Asociación de Naturalistas Palentinos y Ecologistas en Acción de Palencia.

rapaz

Los ecologistas recuerdan que las nuevas variedades de cultivos de cereal han producido un notable incremento en el adelanto de las fechas tradicionales de la siega, antes situadas en los meses de julio y agosto.

Una nueva situación que «está resultando de nefastas consecuencias para muchas especies de aves que ubican sus nidos en el suelo», como es el caso de los aguiluchos cenizo, pálido y, en menor medida, lagunero, y de un nutrido grupo de aves esteparias como la avutarda, sisón, alcaraván y otros como la alondra común, terrera común o calandria.

Los topillos

Por ello solicitan a los agricultores que extremen al máximo las precauciones durante los trabajos de siega de esta campaña, sobre todo cuando la sequía de los dos últimos meses ha propiciado un retraso en la fenología reproductora de las aves y, también por la presencia de altas densidades de topillos campesinos.

Esta última circunstancia ha provocado concentraciones de especies inusuales como la lechuza campestre o altas densidades de parejas reproductoras de especies como el aguilucho cenizo.

«Son estas especies, junto a otras como cernícalos, milanos, ratoneros, cigüeñas o garzas, los principales aliados en la lucha biológica para el control de plagas, por lo que la conservación de sus nidos y polladas resulta un hecho de interés y beneficio para los propios agricultores», han subrayado.