Investigadores, taxónomos y estudiantes de cerca de 90 instituciones de todo el mundo estiman en la Amazonía hay aproximadamente 16.000 especies de árboles y que la mitad de todos los árboles de la región pertenecen a sólo 227 de estas especies, según las conclusiones de su investigación, publicada este jueves en la revista ‘Science’

Madrid – Redacción – 28 FEB 2014

La gran extensión y el difícil terreno de la Cuenca Amazónica, que incluye partes de Brasil, Perú, Colombia, y el Escudo de Guayana (Guyana, Surinam y la Guayana Francesa), que abarcan un área aproximadamente del tamaño de los 48 estados contiguos de América del Norte, tienen históricamente restringido el estudio de sus extraordinariamente diversas comunidades de árboles a escala local y regional. La falta de información sobre la flora amazónica frena los esfuerzos de conservación.

“En esencia, esto significa que la mayor reserva de carbono tropical de la Tierra ha sido un cuadro negro para los ecologistas y los conservacionistas al no saber qué especies de árboles amazónicos se enfrentan a las más severas amenazas de extinción”, subraya Nigel Pitman, científico visitante en el Museo Field de Chicago y coautor del estudio.

Puesta de sol en la Amazonía ecuatoriana

Puesta de sol en la Amazonía ecuatoriana – surtrek.org

Ahora más de cien expertos han aportado datos de 1.170 estudios forestales en todos los tipos de bosques en la Amazonía para generar las primeras estimaciones de toda la cuenca sobre la abundancia, la frecuencia y distribución espacial de los miles de árboles amazónicos. Las extrapolaciones hechas a partir de datos recopilados durante diez años sugieren que una mayor Amazonía, que incluye la cuenca del Amazonas y del Escudo Guayanés, alberga alrededor de 390.000 millones de árboles individuales, como los de la castaña de Brasil, el chocolate y las bayas açai.

“Creemos que hay aproximadamente 16.000 especies de árboles en la Amazonía, pero los datos también sugieren que la mitad de todos los árboles de la región pertenecen sólo a 227 de estas especies. Por lo tanto, las especies más comunes de árboles en el Amazonas ahora no sólo tienen un número, sino también tienen un nombre. Esta es una información muy valiosa para la investigación y la formulación de políticas”, resalta Hans ter Steege, primer autor del estudio e investigador en el Centro de Biodiversidad Naturalis en Holanda del Sur, Países Bajos.

Los autores llaman a estas especies “hiperdominantes”. Mientras el estudio sugiere que las “hiperdominantes” (el 1,4 por ciento de todas las especies amazónicas) representan aproximadamente la mitad de todos los servicios de carbono y el ecosistema de la Amazonía, también señala que casi ninguna de las 227 especies hiperdominantes son consistentemente comunes en toda la Amazonía. En cambio, la mayoría domina una región o tipo de bosque, como las áreas de los pantanos o bosques de tierras altas.

6.000 especies amenazadas

El estudio también ofrece ideas sobre las especies de árboles más raros de la Amazonía. De acuerdo con el modelo matemático utilizado en el estudio, alrededor de 6.000 especies de árboles en el Amazonas tienen una población de menos de 1.000 árboles, lo que los califica automáticamente para incluirlos en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El problema, dicen los investigadores, es que estas especies son tan raras que los científicos no pueden encontrarlas.

Otro de los autores del estudio, el ecologista Miles Silman, de la Universidad de Wake Forest, en Winston-Salem, Carolina del Norte, en Estados Unidos, llama al fenómeno “biodiversidad oscura”. “Igual que los modelos de los físicos dicen que la materia oscura es la mayor parte del universo, nuestros modelos señalan que las especies muy raras de encontrar representan gran parte de la biodiversidad del planeta, lo que es un verdadero problema para la conservación, ya que las especies con mayor riesgo de extinción pueden desaparecer antes de que las encontremos”, alertó Silman.

Si bien los autores confían en que estas hiperdominantes también se extiendan en las vastas zonas de la Amazonía, donde los científicos nunca han puesto un pie, no saben por qué algunas especies son hiperdominantes y otras son raras. Los investigadores subrayan que un gran número de hiperdominantes (como los árboles de castaña, chocolate y baya) se han utilizado y cultivado durante miles de años por poblaciones humanas en la Amazonía.

“Hay un debate muy interesante que está tomando forma –afirmó Pitman– entre los que piensan que los árboles hiperdominantes son comunes debido a que grupos índigenas antes de 1492 los cultivaban y las personas que creen que esos árboles eran dominantes mucho antes de que los humanos llegaran a las Américas”.