San Andrés del Rabanedo contabiliza un total de 4.700 puntos de luz

San Andrés del Rabanedo – Redacción – 4 MAR 2014

La Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo ha iniciado una auditoría energética que, entre otros aspectos, incluye el estudio de cada farola para acabar con la contaminación lumínica del municipio. Un trabajo que realiza la adjudicataría del mantenimiento del alumbrado público, junto con el ingeniero técnico municipal responsable del Contrato de Gestión Energética, que incluye un barrido por todas las calles del municipio después de detectar que existe una saturación de elementos en muchos lugares del municipio que suponen una factura muy elevada para las arcas municipales.

Las zonas en las que se está actuando en la actualidad, por ser claros los elevados índices de iluminación existentes, son las calles Ruiseñor, Las Meninas, Covadonga, La Unión, Ánade (San Andrés del Rabanedo); las calles Daoiz y Velarde, Joaquín Álvarez Robledal, Sauce, Fresno o Párroco Gregorio Boñar (Trobajo del Camino) o la zona de la Era en Ferral del Bernesga mientras que Villabalter está aún en estudio.

Los técnicos comprueban la situación de las farolas así como su distancia y hacia dónde emiten la luz. En el caso de que superen los ratios marcados por la normativa proceden a desconectar estos dispositivos y luego a retirarlos. Se da la circunstancia de que existen calles en el tercer municipio de la provincia, con apenas 30 metros, dónde existen 11 farolas; otras en las que hay iluminación a ambos lados de una calle a escasa distancia, luminarias colocadas menos de 10 metros unas de otras, en lugares que no tienen tránsito o en calles dónde no hay viviendas o incluso en pasadizos de urbanizaciones y otras que iluminan patios de los chalés o aquellas que están colocadas desde hace años pero que nunca han funcionado.

Un ahorro que se conseguirá en dos vertientes. Además de la factura, los elementos que se retiren servirán de repuesto o para instalarse en otras calles con una iluminación mucho más deficiente, de forma que el alumbrado público sea uniforme, una de sus principales características. El precio de cada farola oscila entre los 1.500 y 2.800 euros y, dependiendo del modelo, deben estar separadas unas de otras 15 metros o 35 metros para lograr un alumbrado público eficiente.

Las inversiones efectuadas en los últimos años en las instalaciones de alumbrado público del Ayuntamiento de San Andrés no han supuesto la reducción sustancial del consumo energético puesto que no ha habido una gestión adecuada de la energía, ni una gestión eficaz de las instalaciones. El uso irracional de la energía y la contaminación lumínica suponen un impacto negativo sobre el medio ambiente, por lo que, ante la escasez de recursos naturales se hace imperativo evitarse en la medida de lo posible.