Hay un bar en Varadero en el que cuentan que la persona que más tiempo pasó sin moverse de su sitio era un alemán que solo hacía más que beber cerveza y leer

León – 14 ABR 2015 – Sergio Jorge (Tam Tam Press)

Así, al fondo de un bar de pueblo, o de barrio, se puede uno imaginar a David Rubio (León, 1977) mientras escribía ‘Los cuatro palos del tiempo’. Y no por la cerveza, ni siquiera por las lecturas, sino porque el protagonista del libro va narrando lo que pasa a su alrededor y lo va anotando con minuciosidad, intentando describir los pequeños detalles que van a trazar perfectamente la vida de los que allí toman sus cafés, mientras oculta esas anotaciones como un jugador de cartas no muestra sus naipes.

Porque el propio periodista y escritor leonés reconoce que en ese bar “no pasa nada”, ya que siempre hacen lo mismo: jugar a las cartas y ver el tiempo. Son las dos claves de esta novela compuesta por 48 capítulos, uno por cada naipe, una historia independiente del resto pero en las que poco a poco se van descubriendo las peculiaridades de sus personajes, de gente como Alfredo, Ramiro, Miguel, Antonio, el otro Antonio o Maycek.

David Rubio escritor y periodista

El escritor y periodista David Rubio / Foto de Mauricio Peña.

“La mayoría de las historias son reales, todas ellas mezcladas”, especifica Rubio, director. de La Nueva Crónica desde que este periódico naciera en 2013. Plantea en este libro algunos juegos, como la posibilidad de leer los capítulos de forma alterna, no lineal, ya que se van a ir descubriendo igual esos detalles, esas microhistorias a las que alude el periodista leonés. Pero siempre se repite el mismo esquema: la partida y el parte meteorológico. Es algo que sucede en miles de bares en toda España, donde se juega al mus, o al tute, o a cualquier otro juego. Y todo se para cuando se informa sobre si va a llover mañana o viene un anticiclón.

Por eso, cada capítulo empieza con un parte meteorológico (también con alguna trampa del autor) en el que “se cuenta siempre algo diferente”. “Parece que todos los días son iguales, que en la memoria queda y no sabes cómo ha transcurrido, no sabes qué fue antes y después porque todos los días pasa lo mismo, pero a través de lenguajes ocultos y detalles que no se ven a simple vista puedes encontrar la sustancia de cada día”, apunta Rubio, que incide en esa metáfora de las cartas y el tiempo.

Porque al fin y al cabo el autor escribe de sus “obsesiones”: la pérdida de la capacidad de sorpresa,ejemplificada en esos señores que juegan a las cartas y que no varían su rutina, y los lenguajes ocultos, porque los personajes apenas cuentan lo que les pasa, inmersos en las costumbres que al final son la clave para conocer por qué actúan de una u otra forma.

Rubio no niega que el libro tiene tintes autobiográficos, pero aunque está escrito en primera persona, el protagonista es un jubilado que vive fuera de España, a más de 3.000 kilómetros de nuestro país, y es ese bar el encuentro de todos los emigrantes. Es esa otra de las “obsesiones” del autor, las migraciones, “algo sustancial del ser humano”. Por eso todos prestan tanta atención al tiempo, porque se siguen interesando sobre si va a llover o no en sus respectivos pueblos o ciudades.

“No pasa nada en ese bar, así que tienen que recurrir a contar batallitas”, añade Rubio. Pero sí pasa, porque poco a poco todos los personajes van revelando qué hacen en un país que no es el suyo. Y también por qué leen el periódico con tanta minuciosidad, o por qué prefieren a unos u otros como pareja para las cartas. Incluso por qué Alfredo aquel día no acude a su partida diaria.

¿Y por qué las cartas, por qué la pérdida de la capacidad de sorpresa, por qué esas obsesiones del autor quedan reflejadas en el libro? “Si escribes de algo que le interesa a todo el mundo, como el asesinato de Carrasco o quién va a ser el alcalde de León, no tiene mérito”, reconoce Rubio, para el que en esos temas tan manidos “es muy fácil manipularlos en función de tus intereses”. y es que Rubio asegura que los reportajes y libros que más le han cautivado “son sobre un tema que aparentemente no interesa”. 

‘Los cuatro palos del tiempo’, que se presenta este miércoles 15 de abril a partir de las 20 horas en el Teatro San Francisco, está editado por Gregorio Fernández Castañón dentro de su colección Los libros de CamparredOnda. 

Los cuatro palos del tiempo

El libro de David Rubio ‘Los cuatro palos del tiempo’ ya se puede adquirir en las librerías leonesas.