El objetivo de la actividad denominada ‘pieza desconocida del Museo’ es acercar a los visitantes los elementos que no forman parte de la exposición permanente del centro

Segovia – 15 ENE 2015 – Redacción

La actividad ‘pieza desconocida’ es una propuesta que realiza el Museo de Segovia con carácter bimensual con la que pretende promover el conocimiento de aquellos fondos singulares y desconocidos, que no suelen estar incluidos en la exposición permanente del Museo. Con la iniciativa también se busca atraer a un público que, aunque ya haya visitado el Museo de Segovia en anteriores ocasiones, pueda estar interesado en estos elementos por su temática, procedencia o significado.

La pieza elegida para los dos primeros meses del año es el boceto del lienzo ‘Retrato de su hija Magdalena en un pasillo’, del pintor Cristóbal Ruiz. La obra, pintada en 1923, se encuentra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y su boceto previo fue donado probablemente por el propio autor al Museo de Segovia en 1926, cuando Cristóbal Ruiz pasó por esta ciudad, donde pintó su conocido ‘Retrato de Antonio Machado’.

‘Retrato de su hija Magdalena en un pasillo’ de Cristóbal Ruiz

‘Retrato de su hija Magdalena en un pasillo’ de Cristóbal Ruiz

El boceto es un pequeño óleo sobre cartón, de 26,5 por 18,3 centímetros, que muestra con sencillez y delicadeza el esbozo de una niña de pie en un pasillo, que observa entre sus manos lo que parece una pequeña labor. Dibujo poco definido, sin rostro y con colores grises azulados y blancos, salvo ese pequeño elemento de un vivo color amarillo, que sostiene entre sus manos la figura, y el cabello negro brillante que destaca sobre el conjunto.

El cuadro fruto de este boceto previo ha llegado a ser una de las obras más admiradas de Cristóbal Ruiz y constituye un ejemplo representativo de su concepción figurativa de la pintura a la que permaneció fiel durante toda su carrera como pintor en España y en el exilio.

Cristóbal Ruiz Pulido (Villacarrillo, Jaén, 1881 – Méjico, 1962)

Conocido a nivel popular por el retrato de Antonio Machado que realizó en Segovia, Cristóbal Ruiz representa entre los pintores de su generación una línea personal de particular sentido figurativo, luminosidad y lirismo.

Formado primero en Córdoba con Rafael Romero Barros, padre de Rome¬ro de Torres, y en Madrid luego, en la Academia de San Fernando, pasó en 1900 a París, donde vivió el ambiente artístico modernista. Trabó en aquellos días amistad con Amedeo Modigliani y se casó en 1911 con Madeleine Desfougères. Un año después nacería su única hija, Magdalena, retratada en el cuadro ‘Retrato de su hija en un pasillo’ con unos doce años, posiblemente ya en su casa de Madrid.

Vuelto a España, participó en algunas exposiciones Nacionales de Bellas Artes, en las que fue distinguido por su obra; en sus primeras muestras individuales en Bilbao y Madrid; y en las colectivas de 1922 en el Ateneo, y de 1925, de la Sociedad de Artistas Ibéri¬cos, en el palacio del Retiro.

Dedicado un tiempo a la enseñanza de la pintura en Úbeda, se incorporó en 1927 como profesor en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en cuyas aulas había estudiado.

Su compromiso con la causa republicana le llevó a participar en 1933 en la exposición de Arte Revolucionario del Ateneo y determinó su paso a Valencia en 1937 debido al desarrollo de los acontecimientos bélicos, colaborando en la Junta de Defensa del Patrimonio Artístico con López Mezquita. Pasó luego a Barcelona, de donde terminó por marchar en 1938 al exilio a Puerto Rico, primero, y luego a Méjico donde falleció en 1962.

Las personas que quieran acercarse al Museo de Segovia para observar esta exclusiva pieza pueden hacerlo en el horario habitual del centro, de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 19.00 horas, de martes a sábados; y de 10.00 a 14.00 horas, los domingos.