El próximo miércoles se inauguran en el Ateneo Cultural El Albéitar, la Biblioteca Central en el Campus de Vegazana y la Facultad de Filosofía y Letras

León – 15 ENE 2016 – Redacción

La Universidad de León (ULe) a través del Area de Actividades Culturales inaugura la próxima semana tres exposiciones, una colectiva de jóvenes creadores del INJUVE, una muestra fotográfica del archivo de Inés Luna, y una colección de cómics procedente de la Fundación suiza para la cultura Pro-Helvética. A partir del miércoles 20 de enero, la oferta expositiva ocupará los espacios del Ateneo Cultural, la Biblioteca Central del Campus de Vegazana, y el Hall de la Facultad de Filosofía y Letras.

‘El barco de Teseo’ y ‘Tinta emergente’

La propuesta ‘El barco de Teseo’ ofrece el trabajo de 15 jóvenes artistas en torno al concepto de identidad, en el que las obras se presentan en tres secciones: ‘Piezas de un mismo barco’, que hace alusión a la imposibilidad del individuo de conocerse como algo unitario, sino como conjunto de fragmentos; ‘El barco original’ donde se refleja cómo la identidad individual se forja de forma paralela a la social y, esta obliga en ocasiones a utilizar máscaras para no ser rechazados; y ‘Construyendo un barco nuevo’, espacio en el que se analiza cómo las nuevas tecnologías ayudan a diluir el yo y crear otros virtuales.

Una de las fotografías de Inés Luna

Una de las fotografías de Inés Luna

En el caso de Tinta Emergente, la sala de Exposiciones de El Albéitar albergará los trabajos de cinco jóvenes ilustradores e historietistas, beneficiarios de las Ayudas del Instituto de la Juventud (INJUVE) para la Creación Joven. Aquí se podrá disfrutar de la creación del colectivo Inefable Tebeos que hace un guiño a los más celebres autores de la historia del cómic con un peculiar álbum de cómic en el cómic; Libertad Ballester y Gabriela Pavisnki sorprenden con su nuevo concepto transgresor de novela gráfica que han llamado ‘tráiler literario’; la asociación Tetera y Kiwi, se cuestiona el oficio artístico del ilustrador, ese narrador gráfico, ese creador de arte secuencial, imprescindible y siempre reivindicativo; Carlos Aquilué, se sirve de la arquitectura religiosa de altar para recuperar el carácter pedagógico y evangelizador  de las esculturas y pinturas de devoción de antaño, y llevarlo a sus propias vivencias; y Gimena Romero, desafía al artista gráfico que es el ilustrador combinando piezas textiles y la poesía de Lorca.

Suiza, país de cómics

La Fundación suiza para la cultura Pro Helvetia presenta en la Biblioteca Universitaria del Campus de Vegazana, 24 paneles y documentación virtual en la exposición ‘Suiza, país de cómics’. Varios CD-ROM almacenan los datos de la exposición, de ahí que los expositores de cualquier país del mundo pueden imprimir, in situ, los paneles. La exposición muestra el pasado y el presente de la cultura suiza del cómic, un país que posee una escena del cómic rica y diversa, pese a sus pequeñas dimensiones.

El telón histórico de esta exposición se abre con el ginebrino Rodolphe Töpffer – el “inventor” del cómic en la primera mitad del siglo XIX, y se cierra, a fines del siglo XX, con aquellos jóvenes creadores de cómics que, en los dos centros suizos: Ginebra y Zurich, ensayan nuevos acercamientos personales al medio y realizan experimentos artísticos en sus propias revistas y ediciones. La exposición incluye obras de Cosey, Matthias Gnehm, Mix & Remix, Noyau, Thomas Ott, Frederik Peeters, Nadia Raviscioni, Helge Reumann, Anna Sommer, Tom Tirabosco, Wazem y Zep, buenos ejemplos de la creación suiza actual del cómic.

Inés Luna Terrero, el álbum de su vida

El hall de la Facultad de Filosofía y Letras acoge una colección de fotografías del archivo documental de Inés Luna Terrero (1885-1953). La muestra es un recorrido por los años centrales de su existencia. Cuarenta fotografías extraídas de su álbum de fotos, compuesto por ella personalmente y que retrata tanto su vida cotidiana como sus aficiones y pasiones y, en especial, su amor por el campo charro.La familia Luna Terrero entregó en 2011 su fondo documental al Archivo Histórico Provincial de Salamanca, y de ahí destaca la colección de fotos que ahora llega a la Universidad de León.

Inés Luna Terrero (Bagneres de Luchon (Francia), como hija única heredó de sus padres, un ingente patrimonio con propiedades por toda la provincia de Salamanca, en Valladolid y Madrid. Estableció su residencia en la Finca El Cuartón (Traguntia), lo que supuso un choque frontal con las costumbres de la época, y más si cabe con la comarca de Vitigudino. Su relación con la sociedad salmantina fue escasa, por lo que su estancia habitual era Madrid. Viajera impenitente, alternó su vida en la finca con frecuentes viajes a Francia, Inglaterra e Italia, así como con otros por España, Centroeuropa o destinos más exóticos, como Túnez o Argelia. Hablaba siete idiomas, y una de sus grandes pasiones eran sus fincas. Una fatal enfermedad arrebataría su vida en Barcelona en 1953. Sin testamentos ni herederos directos, el Estado se hizo cargo de sus bienes, creándose una Fundación Benéfica que lleva su nombre.