Este proyecto pretende ampliar nuestro conocimiento y nuestra mirada y, por eso, recurre a la metáfora del iris del ancestro del género homo, llamada Lucy

León – 1 FEB 2016 – Redacción

El iris de Lucy  incluye una amplia exposición comisariada por Orlando Britto Jinorio, dos programas de cine dirigidos respectivamente por Beatriz Leal y Guadalupe Arensburg, y un ciclo de conferencias dirigido por Sabrina Amrani y Orlando Britto Jinorio

La especie más relevante de homínido australopiteco, considerada durante mucho tiempo la más antigua del mundo, es el Australopithecus Afarensis, conocida normalmente como Lucy desde su descubrimiento por un equipo de antropólogos liderado por Donald Johanson y Tom Gray en 1974, en la región oriental de Afar, en Etiopía. Se trataba del esqueleto adolescente de un homínido femeninio de aproximadamente un metro de estatura y unos treinta kilos de peso, de piernas cortas y que caminaba erguida. Durante décadas se la consideró el eslabón perdido de la evolución humana, la abuela de la humanidad, con una antigüedad aproximada de unos 3,2 millones de años.

Vista de la exposición

Vista de la exposición “El iris de Lucy” en el MUSAC de León

Lucy debe su nombre a que anecdóticamente, al parecer, en el momento de su descubrimiento sonaba en la radio la famosa canción de los Beatles Lucy in the Sky with Diamonds. ¿Por qué no haber elegido nombres como la gran Sabla Wangel de Etiopía, Hatseput, Nefertari o Cleopatra de Egipto, Makeda de Saba, Candace de Meroe, Kahina de Mauritania, Amina del País Hausa, Del Wambara de Adal, Nzinga de Angola, Beatriz del Congo, Manthatisi de Lesotho, Nandi de Zululandia, Ranavalona de Madagascar, Yaa Ásantewa de Ghana o Nehanda de Zimbabwe u otros muchísimos nombres de mujeres relevantes de las muy numerosas y ricas culturas de África?

Podían haber encontrado muchos nombres de importantes mujeres africanas, pero los antropólogos decidieron llamarla Lucy, lo cual desvela, una vez más, la prepotente mirada occidental incapaz de hacer suyos referentes históricos y culturales de los riquísimos espacios que ha “ocupado e investigado” porque tan solo pretende justificar y reafirmar su existencia y visión unívoca del mundo, dejando incomprensiblemente de lado otras inmensas y riquísimas culturas. La antropología no quedaba, pues, en aquellos años setenta al margen del sistema de pensamiento colonial occidental, a pesar de los procesos de independencia y descolonización en todo el continente africano. Lucy fue re-bautizada poco tiempo después por los etíopes de Afar en su propia lengua como Dinknesh, que significa “eres maravillosa”. En este punto reivindicamos pues a Lucy con el nombre de Dinknesh o con otros tantos nombres posibles de mujeres del continente que han tenido y tienen un papel fundamental en la construcción y articulación de las sociedades y las culturas africanas.

¿Por qué los antropólogos tuvieron que sustraerle su conexión con su propio contexto a aquel homínido? ¿Por qué habrían de sustraerle su identidad, su mirada o, en definitiva, su iris? ¿Cuál sería entonces el iris de Lucy, su auténtico iris, su auténtica mirada?

Tomamos este hecho de sustracción histórica como punto de partida para proponer el proyecto El iris de Lucy, que de forma simbólica le devuelva a Lucy, a la abuela-adolescente de la humanidad, su propia mirada a través de las miradas de una selección de artistas contemporáneas africanas fundamentales con su aportación y compromiso en la construcción cultural del continente. El iris de Lucy intenta pulsar y mostrar diferentes esferas de la creación contemporánea africana a través de la selección de trabajos y propuestas de una veintena de creadoras que tanto viven y crean en África como en la diáspora. A través de su diversidad podemos entender complejas y variadas facetas de ese diverso espacio cultual que es África. Todas estas creadoras tienen un papel activo en el panorama artístico y cultural actual, tanto en el continente africano como en la escena internacional, entendiendo esta en su sentido más universal.

Vista de la exposición

Vista de la exposición “El iris de Lucy” en el MUSAC de León

Las diversas prácticas artísticas que incluyen instalación, fotografía, vídeo, pintura, dibujo y escultura de la veintena de artistas seleccionadas para este proyecto, provenientes de múltiples y diversos contextos, abordan cuestiones de género, identidad, etnia, cuerpo, fronteras, territorio y medio ambiente, historia, memoria, política, tradición y presente, cuestiones feministas, coloniales y postcoloniales, migración, desplazamientos, la realidad diaria, los retos de futuro, la necesidad de mantener las tradiciones, la experiencia del exilio, el peso de las tradiciones, el rol de la mujer… A través de sus obras podemos conocer y acercarnos a la construcción de un particular “mapa” de los diferentes territorios existenciales, conceptuales y formales que habitan las artistas de este continente. Podremos igualmente descubrir los múltiples iris de Lucy o Dinknesh, que son tantos como las artistas de esta exposición y como las mujeres que construyen día a día ese rico, amplio y diverso entramado cultural llamado África.

Artistas: Jane Alexander, Berry Bickle, Zoulikha Bouabdellah, Loulou Cherinet, Safaa Erruas, Pélagie Gbaguidi, Amal Kenawy, Kapwani Kiwanga, Nicène Kossentini , Mwangi Hutter , Fatima Mazmouz, Julie Mehretu, Myriam Mihindou, Aida Muluneh, Wangechi Mutu, Otobong Nkanga, Tracey Rose, Berni Searle, Sue Williamson, Billie Zangewa, Amina Zoubir.

Comisariado: Orlando Britto Jinorio
Coordinación: Carlos Ordás