Las paredes de la Colegiata de San Isidoro, en León, esconden en su interior una auténtica joya vinícola: una barrica con el vino más viejo del mundo

León – 3 DIC 2015 – saberdevino.com

Y cuando decimos que se esconde, es literal, porque pocos han podido verla y su ubicación se guarda en un gran misterio.

El vino tiene casi mil años, y quien lo ha probado dice que es fuerte y dulzón. Hay 176 litros de este líquido que se conserva a temperatura constante y a oscuras, en una barrica que siempre está en la misma posición.

Colegiata de San Isidoro, en León

Colegiata de San Isidoro, en León / Foto de Julio Miguel Soto

Este tesoro líquido del Siglo XI vive cada Jueves Santo un momento especial. Es la única noche del año en la que se abre la puerta centenaria que esconde la barrica. Son necesarias dos llaves para hacerlo. Es en esta noche cuando se sacan tres cuartos de litro, que son bebidos por “ilustres” invitados que nunca se dan a conocer. Y después se introducen dos litros del mejor vino de Jerez. Se hace así porque la cuba supura un poco.

Pocos son los privilegiados que han podido probar este vino que “no cura enfermedades pero alimenta el alma”. Dicen que no hay cognac que lo supere y que es un vino “sentón”.

La gente conoce esta barrica como la cuba milenaria, y su leyenda se mantiene año a año y sale a relucir cada jueves santo.