Con 530 votos a favor, 74 en contra y 14 abstenciones, el Pleno del Parlamento Europeo aprobó el pasado 12 de marzo el Informe de Iniciativa sobre El Patrimonio Gastronómico Europeo: Aspectos Culturales y Educativos, una propuesta que parte de la Real Academia de Gastronomía y la Fundación Española de Nutrición

Madrid – Redacción – 21 MAR 2014

La iniciativa nace del compromiso común a favor de la incorporación al sistema educativo europeo de conocimientos sobre gastronomía y hábitos alimenticios, considerando la gastronomía como “el conjunto de conocimientos, experiencias, artes y artesanías que permiten comer saludable y placenteramente”, y “una parte fundamental de nuestra identidad y elemento esencial del patrimonio cultural europeo”.

El texto, aprobado por mayoría, solicita a los Estados miembros la inclusión en los planes educativos, desde la primera infancia, de conocimientos y experiencias sensoriales (Talleres del Gusto) sobre alimentación, salud nutricional y hábitos alimenticios, incluidos aspectos históricos, territoriales y culturales, lo que contribuiría a mejorar el estado de salud y bienestar de la población, la calidad de los alimentos y el respeto por el medio ambiente.

Alimentación sana y disfrutar comiendo

Resalta también la importancia de aplicar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para luchar contra la obesidad y la mala alimentación e insiste en que los Estados miembros hagan posible que todas las personas accedan a una alimentación sana y disfruten comiendo.

El Informe destaca igualmente la necesidad de difundir la variedad y calidad de las regiones, los paisajes y los productos que son la base de la gastronomía europea, así como su importancia para la economía de la Unión. Por ello, solicita a los Estados miembros que formulen e implementen políticas destinadas a mejorar la industria gastronómica —sin olvidar su oferta turística— en el marco del desarrollo cultural y económico de las diferentes regiones.

El beneplácito del Parlamento Europeo supone, en definitiva, un paso decisivo para conseguir una regulación europea que permita la formación de los alumnos en gastronomía y nutrición, y una garantía que proteja y difunda el rico patrimonio de la cultura gastronómica europea.