El pianista canario Iván Martín ha profundizado en la música de Antonio Soler y junto al Galdós Ensemble penetrará en sus entresijos en una actuación que tendrá lugar el martes, 19 de mayo, en el Auditorio Ciudad de León, a partir de las 20.30 horas, donde vinculará la obra a la del gran Johann Sebastian Bach, de quien se incluirán un par de conciertos para teclado

León – 19 MAY 2015 – Redacción

La figura del padre Antonio Soler es esencial para entender la evolución de la música española en el siglo XVIII. Nacido en Olot, se formó en la Escolanía de Montserrat y muy joven fue maestro de capilla en la catedral de Lérida, pero la mayor parte de su vida la pasó en el monasterio jerónimo de San Lorenzo de El Escorial. Allí se ordenó sacerdote en 1752, con sólo 23 años, y trabajó primero como organista y casi enseguida como maestro de capilla, puesto que conservó hasta el final de sus días.

En aquellos primeros tiempos cerca de la corte, Soler debió de tener contactos ya con José de Nebra y con Domenico Scarlatti, con quienes ampliaría su formación. El italiano influyó decisivamente en su obra para tecla, unas 120 sonatas en las que el esquema formal es claramente scarlattiano, con sus estructuras bitemáticas y el empleo de recursos técnicos y ornamentales, que fueron típicas del músico napolitano.

El pianista canario Iván Martín

El pianista canario Iván Martín

Además de una extensa obra para tecla y un abundante repertorio de música religiosa, Soler dejó también algunas importantes composiciones camerísticas, como sus quintetos para cuerdas y teclado, en los que el padre tutelar ya no fue solo Scarlatti, sino Boccherini, un maestro al que sin duda también trató.

Hay en la obra de Soler un equilibrio singular entre la querencia por el antiguo contrapunto y la búsqueda de un depurado equilibrio formal que era el que empezaba a imponerse en Europa, una tendencia que acaso conoció gracias a su correspondencia con el gran teórico italiano del tiempo, el boloñés Padre Martini.