Leo y Stefan Pröstler son una pareja de conservacionistas de origen Austríaco Alemán que gracias a la confianza de padre e hijo decidieron unir sus esfuerzos para contribuir con la conservación de la naturaleza en Costa Rica

Madrid – crhoy.com – 7 ENE 2014

En un reportaje publicado por la cadena alemana DW, en el programa Global 300,  se destaca la labor que tomaron los extranjeros con el país, principalmente por el auge de la tala indiscriminada y los impactos negativos emanados del monocultivo en las tierras costarricenses.  Ellos destacan que Costa Rica posee un 6% de las especies existentes en el mundo.

“La selva es para mí un sitio de retiro, un lugar donde camino y estoy a solas, en esta diversidad siempre surge algo nuevo (…) aquí las piñeras se propagaron a otras zonas y no hay quien pague los daños realizados por los fertilizantes para el cultivo”, comentó Leo Pröstler a DW, fundador del proyecto, quien reside en Europa pero viaja constantemente al país.

Leo y Stefan Pröstler en Costa Rica

Leo y Stefan Pröstler en Costa Rica

 

El reportaje indicó que en la década de 1980 menos de una cuarta parte de los bosques costarricenses resultaron afectados por la tala de especies para dar paso al monocultivo. Por ese motivo Pröstler y su hijo desarrollaron un proyecto para restaurar la biodiversidad.

“Al principio el proyecto se centraba en la reforestación de la selva, pero fue creciendo y ahora es rentable a nivel social. Nuestro objetivo es desarrollar un sistema económico realmente sostenible”, determinó Stefan Pröstler, gerente de Puro Verde, organización de la familia.

Esta reforestación se lleva a cabo con inversión proveniente de Alemania y los resultados se podrían observar en un plazo de 25 años. Entre ellos árboles nativos y maderas nobles.

“La selva tropical es muy importante y hay que protegerla por su diversidad, este paraíso que los alemanes valoramos, aquí no se suele valorar tanto”, dijo Stefan.

Siembra de especies

En parte, el proyecto tiene consigo el objetivo de sembrar algunas especies de árboles y jengibre, el cual es exportado y vendido en Alemania. “El jengibre enriquece el suelo y permite que los árboles crezcan mejor”, agregó el joven alemán.

René Aguirre es un trabajador del proyecto, costarricense, quien afirmó que ha recibido capacitación y adquirió más conocimiento en torno a la conservación. Él forma parte de una planilla de 100 trabajadores que colaboran con la organización.

El gasto que realizan los Pröstler, permite financiar el proyecto con inversiones privados y empresariales. Los resultados esperan ser visibles en los próximos 20 años. Algunos árboles que están en mal estado, son cortados y re-plantados.  El costo de este proyecto podría alcanzar los 30 millones de euros.

Cooperación europea

Este no es el primer acercamiento que tiene Alemania y Costa Rica en temas ambientales, ya que ambos gobiernos han trazado proyectos conservacionistas, que son llevados a cabo por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).

En los últimos años la cooperación entre ambos países ha permitido que Costa Rica reciba apoyo por un monto cercano a los 100 millones de euros, para invertir en diferentes proyectos.