Además de un descanso confortable al visitante, muchas casas de turismo rural han servido y sirven para recuperar la fuerza que estos inmuebles tuvieron hace décadas. O siglos

Carballo – 22 MAR 2017 – Redacción

Un buen ejemplo es la casa Dona María, en Ordes, considerada una de las más antiguas de la provincia, ya que diversos datos apuntan a que esta vivienda estuvo vinculada a la capilla románica de San Paio de Buscás, y con ella, al Camiño Inglés. Claro que ahora no es lo que era: se ha dividido en cuatro apartamentos con habitación, sala-comedor y cocina. Pertenece a la misma familia desde hace tres generaciones. La actual propietaria, María Ermitas Vilariño, y su marido, Juan José Candal, optaron por aprovecharla para uso turístico precisamente para «preservar su legado e historia».

Lo mismo puede decirse del Pazo do Souto, un magnífico conjunto recuperado por José Taibo Suárez en 1992, tarea en la que ahora continúan su hija y su yerno. El pazo, mandado construir en el siglo XVII, fue antes torre medieval. Antes de pasar a los actuales dueños perteneció a la familia Montenegro, que prefirió deshacerse de él porque, entre otros motivos, estaba muy abandonado. Antes, hace mucho, incluso había acogido una escuela.

Pazo do Souto, Sísamo (A Coruña)

Pazo do Souto, Sísamo (A Coruña)