El valor de las riquezas del océano se calcula “como mínimo” en 24.000 millones de dólares (22.360 millones de euros), lo que los convierte en la séptima economía del mundo, según un informe de WWF que analiza el papel de los océanos como motor económico y que advierte de las amenazas que los acercan al colapso ecológico

Madrid – 28 ABR 2015 – WWF

El informe ‘Reviviendo la economía del océano’, realizado en colaboración con el Instituto de Cambio Global de la Universidad de Queensland y The Boston Consulting Group (BCG), señala que el valor de los activos superan los 24 billones de dólares (22.360 millones de euros) y que se estima que tiene un valor anual en bienes y servicios de 2.500 millones de euros (el PIB de España está valorado en 1,39 billones de dólares, 1.295 millones de euros).

El documento valora los bienes y servicio, desde las pesquerías a la protección costera frente a las tormentas, y describe el “implacable asalto” que se está haciendo a sus recursos debido a la explotación, el mal uso y al cambio climático.

El bismo del océano y de la economía

El director general de WWF Internacional, Marco Lambertini, ha subrayado que la riqueza del océano rivaliza con la de los países más prósperos, pero ha advertido de que se está dejando “que se hunda hacia los abismos de una economía fallida”.

“Como accionistas responsables, no podemos seguir explotando los valiosos activos del océano sin invertir en su futuro”, ha denunciado.

Marco Lambertini wwf

Marco Lambertini, director general de WWF Internacional / Foto de WWF

 

El informe explica que más de dos terceras partes del valor anual que ofrece el océano dependen de la salud de sus ecosistemas y que el colapso de las pesquerías, la destrucción de los manglares o la desaparición de corales y praderas submarinas, son algunos de los factores que están amenazando el motor económico marino del que dependen las vidas de millones de personas en todo el mundo.

Según el socio y director ejecutivo de The Boston Consulting Group Douglas Beal, ser capaces de cuantificar tanto el valor anual como el valor total de los activos de los océanos muestra lo que está en juego con números claros, tanto desde el punto de vista económico como ambiental. “Esperamos que esto sirva como llamada de atención para que los líderes económicos y políticos realicen decisiones más sabias cuando se trata de moldear el futuro de nuestra economía oceánica común”, ha deseado.

El informe demuestra que el océano está cambiando más rápido ahora que en cualquier otro momento en millones de años y que el aumento de la población mundial y la dependencia en la salud de los mares hace que la restauración de la economía oceánica se convierta en un asunto de máxima prioridad global.

El coordinador del informe y director del Instituto de Cambio Global en la Universidad de Queensland (Australia), Ove Hoegh-Guldberg, ha advertido de que el océano “nunca ha estado tan amenazado”. “Estamos pescando demasiados peces, vertiendo demasiados contaminantes, aumentando la temperatura y la acidez hasta un punto en el que sistemas naturales esenciales simplemente dejarán de funcionar”, ha subrayado.

El documento acusa entre las causas principales que merman la salud de los océanos al cambio climático y a la sobreexplotación. En concreto, señala que al ritmo de calentamiento actual, los arrecifes de coral –que dan alimentos, empleo y protegen de las tormentas a cientos de millones de personas– habrán desaparecido completamente en 2050. “No sólo se trata de la temperatura: el océano tardará cientos de generaciones humanas en revertir el aumento de la acidez provocada por el cambio climático”, explica el informe.

En cuanto a la sobreexplotación, que afecta al 90 por ciento de los caladeros explotados, señala que es otra de las grandes causas del declive. La población del atún rojo del Pacífico ha experimentado un declive del 96 por ciento. Sin embargo, el documento destaca que “no es demasiado tarde para revertir las preocupantes tendencias y asegurar un océano sano que beneficie a las personas, la economía y la naturaleza”.

Soluciones

El trabajo propone también un plan de acción basado en ocho puntos para restaurar los recursos del océano en todo su potencial. Entre estas soluciones ofrece incluir la recuperación del océano en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, actuar globalmente frente al cambio climático y cumplir los compromisos de protección de áreas marítimas y costeras.

“El océano nos alimenta, nos da trabajo y sostiene nuestra salud y bienestar, pero estamos dejando que colapse ante nuestros ojos. Si las historias del día a día sobre el declive del océano no inspiran a nuestros líderes, quizá un claro análisis económico lo consiga. Tenemos mucho trabajo que hacer para proteger el océano, empezando con compromisos globales reales en clima y desarrollo sostenible”, ha sentenciado Lambertini.

La campaña mundial oceánica de WWF, Sustain Our Seas, se construye sobre la base de décadas de trabajo de la organización y sus aliados en conservación marina. En este contexto global, el director del programa marino de WWF en el Mediterráneo, Giuseppe Di Carlo, cree que el Mediterráneo es un “activo crucial para los países costeros”.

“Solo el turismo marítimo y costero, que constituye más de un tercio del total de la economía marítima en el Mediterráneo, genera unos 100.000 millones de euros y emplea a casi 1,7 millones de personas. El sector del turismo también da trabajo a gente entre 16 y 35 años”,ha añadido Di Carlo, que cree que esto supone un impulso “importante” para el empleo de la población joven.