El cocinero burgalés Saúl Gómez, del Blue Gallery, fue el encargado de diseñar cuatro pinchos con la base de morcilla de la empresa de Cardeñadijo

Burgos – Redacción – 22 OCT 13

Alrededor de 400 invitados disfrutaron anoche de un pedazo de la gastronomía de Burgos de la mano de Embutidos de Cardeña, la única empresa burgalesa que participó en la cena solidaria celebrada con motivo de la II Subasta de Grandes Deseos. El acto, organizado por la Fundación Pequeño Deseo, se celebró el pasado viernes en el Pabellón de los Jardines de Cecilio Rodríguez del Retiro, en Madrid. La cena de la subasta, que buscaba recaudar fondos para esta Fundación, tuvo un marcado sabor burgalés, pues se sirvieron cuatro aperitivos (de catorce) elaborados con la base de la morcilla de Burgos de Embutidos de Cardeña. El cocinero burgalés Saúl Gómez (Blue Gallery de Burgos) y Roberto da Silva fueron los artífices de esta degustación burgalesa, ofreciendo 1.600 pequeñas tapas a partir de cuatro elaboraciones diferentes y con productos de Embutidos de Cardeña, que fueron: Calamar con cebolla confitada (con la base de Calamor); Nachos de Morcilla; Morcilla Asada al Horno (con la base de Morcilla Selecta, homenajeando, en este plato, al Récord Guinness alcanzado hace unos días en Burgos); y Ravioli Relleno de Morcilla Suprema con un jugo de pimiento picante.

Embutidos de Cardeña

Embutidos de Cardeña

La recaudación de la cena (25 euros para los invitados al evento) se destinará a la Fundación Pequeño Deseo, cuya labor social “busca hacer realidad los deseos de los niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico, con el fin de darles apoyo anímico”, según la Fundación. También con fines benéficos fue la subasta de 40 lotes únicos y exclusivos, cedidos por diferentes personalidades del mundo social, cultural o de la moda, como por ejemplo, una visita privada al Museo del Prado, un tentadero en la Finca de Enrique Ponce, un partido de tenis con Feliciano López, una estancia para doce personas en una isla privada en las Bahamas o una visita a las bodegas del Marqués de Griñón.

Tras el acto y la cena solidaria, Roberto da Silva se mostraba “agradecido por poder aportar un granito de arena a iniciativas solidarias de este tipo”, contribuyendo con sus productos a una degustación que muy fue elogiada por los invitados, entre quienes se encontraba Eugenia Martínez de Irujo, hija de la Duquesa de Alba. Numerosas caras conocidas del mundo de la aristocracia, el espectáculo, la moda y la gastronomía acudieron al evento, al que no faltaron los cocineros Samantha Vallejo-Nájera y Pepe Rodríguez (anfitriones del evento) y algunos de sus ‘alumnos’ del programa de televisión Master Chef que recordaron, junto a Da Silva, su paso por la capital burgalesa hace unos meses con motivo de la grabación de uno de los capítulos del concurso.