La aparición de un disco con material inédito de Los Beatles (en noviembre de 2016) mantiene su eterna vigencia. Su incontenible atractivo se muestra ahora con un trabajo que actualiza y reconoce el valor de su directo

León – 24 NOV 2016 – Carlos del Riego (Tam Tam Press)

Cuando en 1977 se publicó el primer y único disco en directo de The Beatles, ‘At the Holliwood Bowl’, no fueron pocos los expertos que se mofaron de “lo malos que son en vivo”, opinión compartida por muchos expertos y público que, faltos de otra información, se fiaban de lo grabado en aquel álbum. Y eso que el propio productor, Georges Martin, explicaba en el momento: “El caos, casi podría decirse el pánico, que había en los conciertos es muy difícil de creer para quienes no estaban allí. Sólo se podía grabar en tres pistas y ellos no tenían monitores, de modo que no podían escucharse a sí mismos, pues con el chillido continuo de 17.000 pulmones jóvenes y sanos, no se hubiera escuchado ni a un reactor…”.Todo profesional y todo buen aficionado sabe de lo imposible de cantar sin oírse; por eso resulta muy sorprendente que, sabiéndolo, un músico tan experto como Keith Richards declare que The Beatles en vivo eran no eran gran cosa (dicho sea de paso y sin desmerecer su valía, quien no fue nunca precisamente un virtuoso fue él, cosa que, por otra parte, nunca necesitó para construir el sonido de su banda).

Por otro lado, como es sabido, The Beatles llevaron a cabo su rodaje en Alemania, tocando en clubes y salas de fiesta durante maratonianas sesiones; allí, en Hamburgo, se pasaron largos períodos durante dos años, haciendo horas y horas de escenario, actuando para cuatro gatos (hay una foto en la que el público alcanza la cifra de 18 personas) o para marineros y calaveras más interesados en las chicas que en la música. Con tal volumen de entrenamiento resulta difícil no ponerse en forma, de lo que puede deducirse que cinco años después, a mediados de los años sesenta, que es cuando dan esos conciertos en Los Ángeles, los tres guitarristas (el batería no pasó aquella ‘mili’ alemana) debían ser cualquier cosa menos unos torpes y desmañados musicastros. Sólo los envidiosos (¡ay, viejo Richards!) o los ignorantes pueden poner en duda su capacidad musical e instrumental.

The Beatles

The Beatles

Ahora se anuncia una actualización de aquel disco. Giles Martin, el hijo de George, remasterizó las tomas a partir de la fuente original, es decir, la grabación en tres pistas que se hizo de aquellos tres conciertos en los veranos de 1964 y 65. Él mismo ha dicho: “La tecnología ha avanzado mucho desde que, durante aquellos años, mi padre trabajó ese material”, y añade que “ahora se puede conseguir más claridad, más emoción, más inmediatez, se puede escuchar todo como nunca hasta hoy. Lo que oímos ahora es la energía cruda de cuatro muchachos tocando junto a una multitud que los amaba”, y promete “esto es lo más cerca que se puede estar del Hollywood Bowl en la cúspide de la Beatlemanía”. Para ‘beatlemaníacos’ la cosa se presenta muy prometedora.

Este ‘nuevo’ disco en vivo del cuarteto comienza, como no podía ser de otro modo, con el ‘Twist & shout’, el cual va seguido de títulos emblemáticos y algunas versiones de clásicos del rock & roll, es decir, una lista de canciones que raramente faltaban en sus conciertos; además, hay cuatro tomas inéditas…

Y casi coincidiendo con el lanzamiento del álbum, con el que se complementa, se va a  estrenar un documental titulado ‘The Beatles: Eight days a week. The touring years’, centrado precisamente en sus giras. Ah!, y también ha aparecido una maqueta (un corte de acetato) que contiene una canción que Lennon y McCartney escribieron para Cilla Black (quien la publicó con éxito gran en 1964) y que resulta que es la única versión existente interpretada por Beatles con Paul a la voz solista; esta pieza será subastada y, seguro, no faltará comprador.

Pasan las modas y los tiempos, cambian los gustos y la tecnología, pero este grupo permanece. Cada año generan noticias de alcance mundial a pesar de que el cuarteto se deshizo hace…. En fin, que a pesar de la opinión de envidiosos y resentidos, a pesar de la existencia de esa leyenda urbana, de ese falso tópico de que no eran muy buenos en vivo, algo debe tener esta banda para que no pierda su encanto. Es evidente, están destinados a ser recordados eternamente.

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