Los recursos naturales de España tienen un enorme potencial turístico, pero el éxito del ecoturismo va a depender de las buenas prácticas de las empresas que explotan ese modelo y de que las “experiencias” que ofrecen en contacto con la naturaleza no interfieran en la salud y la conservación de los ecosistemas.

En pocos sectores resulta tan evidente la necesidad de que el crecimiento sea “sostenible” y de que el desarrollo socioeconómico y la conservación avancen en paralelo, según han expuesto a EFE varios expertos en esta materia, porque el ecoturista sólo muestra interés por visitar un espacio natural cuando está bien conservado.

Administraciones y empresas buscan fórmulas que aseguren ese equilibrio, y entre ellas la de “certificar” el producto turístico que se oferta (avistamientos, rutas guiadas, etc) para garantizar que esa actividad se va a desarrollar minimizando los impactos sociales y medioambientales.

 

Las cifras revelan que España es el país con una mayor biodiversidad de Europa y el que más superficie aporta a la red Natura 2000, un conjunto de espacios protegidos para salvaguardar los hábitats y las especies más valiosos y en los que pueden existir numerosas oportunidades de desarrollo.

Definición y principios del ecoturismo

Entre los principios que inspiran el concepto de “ecoturismo” están el de que la actividad proporcione beneficios económicos para la población local y que una parte de esos beneficios repercutan de forma directa en la conservación de los recursos naturales.

Para aprovechar los recursos naturales, generar riqueza y empleo y contribuir a mejorar las condiciones económicas y sociales de las poblaciones rurales, el Gobierno puso en marcha hace dos años el Plan Sectorial de Turismo de Naturaleza y Biodiversidad.

Ecoturismo

Varios expertos consultados por EFE han incidido en la necesaria colaboración público-privada para asegurar el éxito del ecoturismo, y han apuntado que la senda que debe seguirse es la que apunta la Carta Europea de Turismo Sostenible, una iniciativa que propone que los gestores de los espacios y las empresas definan sus estrategias (de conservación y de promoción) de una forma conjunta.

Ricardo Blanco, experto en ecoturismo en la Secretaría de Estado de Turismo, ha subrayado que el patrimonio natural español es muy valorado en todo el mundo, “y sin embargo el país no recibe tantos turistas como quisiéramos interesados en conocerlo y descubrirlo”.

A su juicio, la Carta Europea, con la que ya trabajan varias administraciones y empresas, es “una buena herramienta” para asegurar la sostenibilidad de los espacios protegidos.

No todo vale en el ecoturismo

Ha subrayado la importancia de hacer una promoción diferente y diferenciada de esos destinos para alcanzar a los turistas “sensibles” hacia ese modelo y convencerles de que van a vivir y a disfrutar experiencias muy distintas y de que su gasto va a contribuir al desarrollo sostenible del lugar que visitan.

Para Juan Carlos Poveda, que trabaja como guía en Sierra Nevada, la naturaleza española es “impresionante” y reúne recursos que ya se han perdido en otros países europeos, pero ha observado que de ello se han dado cuenta antes los turistas y operadores extranjeros y en España los esfuerzos se han volcado durante décadas en el sol y la playa.

Apuesta además por “racionalizar” el ecoturismo; “no vale todo”, ha señalado Juan Carlos Poveda, para quien resulta fundamental que las empresas trabajen en colaboración con los gestores de los espacios naturales y que los beneficios redunden en las poblaciones locales, para que éstas comprueben que esos espacios generan turismo, economía y trabajo y sean las primeras interesadas en conservarlos.

El presidente de la Asociación Empresarial Turebe (Ecoturismo Responsable en la Biosfera), Jesús María Pozuelo, ha destacado el enorme potencial natural de España pero también el esfuerzo que hay que realizar todavía para mostrarlo y para garantizar el equilibrio entre el desarrollo y la conservación.

Pozuelo ha señalado que en algunos casos es preciso fijar la “capacidad de carga” que tiene un espacio natural y que en cualquier caso los productos “ecoturísticos” como los avistamientos de fauna deben ejecutarse sin “intrusismos” y sin interferir en los ciclos naturales.

Para ello es imprescindible, ha señalado, la colaboración público-privada y la coordinación entre todos los sectores que intervienen en la conservación de un espacio y en la promoción y comercialización de visitas o “experiencias” en esos lugares.

Así es como creen que debe crecer el ecoturismo en España para ser sostenible: de una forma muy estructurada y organizada; en la que intervengan todos los agentes implicados, desde la administración o los gestores del espacio hasta el tejido empresarial; y de una forma no sólo respetuosa con las poblaciones locales, sino que además sitúe a éstas en la primera fila del modelo. EFE

Sobre LIFE+ INFONATUR 2000

Difundir el significado y los valores de la Red Natura 2000 es el objetivo del proyecto Life+ “Infonatur 2000”, cofinanciado por la UE y que coordina la Junta de Extremadura, y en el que participan la Diputación de Lérida, el Patronato de Turismo Costa Brava y la Agencia EFE.

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