Una mirada sobre la sorprendente exposición de fotografías titulada “El cuerpo expuesto”, de Miriam Vega, que se puede visitar en el Centro Leonés de Arte hasta el próximo 17 de mayo

León – 20 ABR 2015 – Antonio González Chamorro (Tam Tam Press)

En tres patlabras (texto coral entre varios de los asistentes a la inauguración de la exposición a los que agradezco desde aquí su colaboración):

Metamorfosis, mariposa, tiempo.
Sorpresa, dureza, autorretrato.
Emotividad, sinceridad, catarsis.
Entrega, cuerpo, exposición (exponerse)
Angustia, movimiento, fuerza.
Grata sorpresa poética.
Dura, elegante, íntima.
Fuerte, transparente, real.
Despojada, sincera, desgarradora.

He querido empezar con palabras que definen. En la performance Ojos de pescado de la inauguración, el uso del lenguaje y el análisis de cómo el lenguaje nos define son un elemento clave. El lenguaje también es una construcción social, es una prótesis y depende de cómo se use puede ser un arma reivindicativa. El lenguaje como activismo desde una óptica feminista. En el catálogo Miriam alude a la visión patriarcal que ya existía en Aristóteles y cómo a través del lenguaje y de las acciones se puede lograr un emponderamiento de la mujer.

El cuerpo expuesto de Miriam Vega

Miriam Vega ante una de sus obras (“Delirium rosae”) / Foto de Eloísa Otero.

O el lenguaje desde la teoría del cuerpo, planteando quién decide cuál es el cuerpo normal, qué es sentirse normal, qué identidad existe en la homogeneidad. Por eso tacha en el baño del palacete la palabra minusválidos, los conceptos tachados de Jacques Derrida.

El trabajo de Miriam parte de una necesidad vital de expresarse. Cuando el diagnóstico no tenía lugar, cuando nadie ponía nombre a sus cambios corporales, cuando no podía trabajar por dolor o invalidez, el arte se convertía en su manera de dotarse de un lenguaje explicativo, de teorías donde su pensamiento tuviera cabida, de una terapia que la acompañase en busca de la verdad. Angélica Liddell, cuyos libros conozco a través de Miriam, habla desde el dolor y la imperfección, plantea como el Estado vigila por lo perfecto y homogéneo y que todo debe ser sano en el totalitarismo. No negar el sufrimiento, hablar del dolor o la enfermedad como algo revolucionario contra el integrismo de la banalidad. Y todas estas palabras resuenan en la exposición de Miriam.

Exponerte cuando no te reconoces. La veracidad sin máscara, mirándote en sus oceánicos ojos sin negar el dolor ni el paso del tiempo. Reconociéndose a través de la mirada, buscando luces, rincones que hablan, autorretratándose, explorándose. A veces usando el camuflaje, como bien comenta Araceli Corbo, comisaria de la exposición, en el catálogo. Otras experimentando con el tiempo de exposición de la fotografía para captar el paso del tiempo o la incertidumbre del cuerpo, la espera de lo inesperado, mostrando entes casi fantasmagóricos. O a través de los reflejos con los que crea efectos muy poéticos.

Hay obras muy orgánicas y hasta sensuales. Otras hablan a las claras de la enfermedad. O de la ausencia. Precisamente comiendo en su casa el otro día hablaba de cómo la enfermedad le impide trasladarse a Bogotá para presentar su trabajo y proponía hacerlo desde la ausencia. También comentaba la contradicciones que le suponía una exposición de una obra en la que se expone ella misma. De cómo le ayuda a ubicarse al mismo tiempo que aparece cierto pudor. Miriam llega a artista por descarte uniendo su necesidad de verbalización de la lucha con la reubicación laboral que conlleva su enfermedad. Miriamse plantea el arte como activismo, como reducto de la libertad de expresión, buscando luchar contra la normatividad impuesta, gritando su rabia y no aceptación. Para conocer más sus preocupaciones es interesante apuntar sus propias referencias: Remedios Zafra, Amelia Valcárcel, Angélica Liddell, Hannah Wilke, Regina José Galindo, Michel Foucault, Francesca Woodman.

Quisiera antes de terminar subrayar y agradecer como ciudadano el apoyo que Araceli Corbo, comisaria de la exposición, y Luis García, responsable del Centro Leonés de Arte, han dado en todo momento a la artista. Es muy importante que trabajos tan interesantes como el de Miriam no permanezcan en el anonimato, que apoyemos a los artistas a darles visibilidad y empuje. No es casual que con la exposición inaugurada el trabajo de Miriam haya sido seleccionado por Efti para Plural 2015.

Exposición “El cuerpo expuesto”, de Miriam Vega

  • Lugar: Centro Leonés de Arte (CLA). Avda. Independencia nº 18. León.
  • Fecha: Del 20 de marzo al 17 de mayo de 2015
  • Horario: De martes a viernes, de 18 a 21 horas. Sábados, de 11 a 14 y de 18 a 21 horas. Domingos y festivos, de 11 a 14 horas. Lunes, cerrado.