La obra de Jose Ramón Lozano rompe los límites entre la figuración y la abstracción al crear unos rostros nacidos a partir de la cuidada composición formal

León – 30 ENE 2015 – Redacción

La representación de sus pinturas hace referencia a la interacción entre cuerpo y alma, que considera inherente al ser humano. Lo corporal y lo espiritual, la aflicción y el gozo, lo íntimo, lo salvaje se encuentra contenido en el trabajo de este artista. Tras cada actitud, cada mirada, hay una historia, una concatenación de sentimientos que conducen, en muchos casos, a una insinuada violencia. Genera una turbia dependencia con sus obras y establece un poderoso vínculo con el público.

Pero Jose Ramón Lozano no esta interesado solo en lo que transmiten sus cuadros, sino en cómo lo transmiten, para lo cual pone a su disposición todo tipo de recursos plásticos a su alcance, como el color, la composición y el dibujo, pero también la pincelada, briosa en ocasiones. Y es que en la pintura de Lozano se ha mezclado de manera talentosa lo figurativo y lo abstracto, consiguiendo figuras expresivas en su inexpresividad en ambientes abstractos, neutros, que denotan ambigüedad.

Una de las obras de Jose Ramón Lozano de su exposición

Una de las obras de Jose Ramón Lozano de su exposición «inhaerens»

La pintura de este joven artista es mucho más, representa una concepción nueva de entender el retrato en una época en la que la fotografía ha sustituido el medio pictórico tradicional. Y es que en sus retratos, creados a partir de fotografías, predomina sobre todo la mirada. Una mirada que se encuentra con el espectador consiguiendo que interactúen ambos en el espacio expositivo. Esto se consigue en parte por el formato de sus lienzos.

“Todo mi trabajo surge de fotografías que yo mismo realizo y que me sirven como base para llevar a cabo la obra pictórica. Desde el principio busco crear imágenes llenas de fuerza e intensidad a través de la composición, el color y la pincelada. Lo figurativo y lo abstracto se unen consiguiendo figuras expresivas en su inexpresividad en ambientes abstractos, neutros, que denotan ambigüedad. Intento que los rostros generen emociones a partir de la expresividad de la mirada, una mirada que se encuentra con el espectador consiguiendo que interactúen ambos en el espacio expositivo. Esto se consigue en parte por el gran formato de los cuadros

Del 30 de enero al 25 de febrero de 2015

En Galería de Arte Ángel Cantero
Calle Juan Madrazo, 25
24002 León
Tfno: 987 24 23 54
www.angel-cantero.com