La exposición fotográfica “Objetivo: Birmania. Canciones infantiles” nace del deseo de poner caras y voces a un país silenciado y remoto, no tanto por lejano, como por desconocido

León – 14 SEP 2015 – INT

La población birmana sufre, desde hace más de cuatro décadas, el gobierno de una junta militar que incumple sistemáticamente la Declaración Universal de Derechos Humanos, restringe la entrada de periodistas extranjeros y dificulta el trabajo de las ONGs, cuando no las expulsa del país, o prohíbe y represalia su creación.

Esta exposición fotográfica es una excusa para acercar la realidad que se vive en Myanmar (antigua Birmania) a la nuestra, a través de las miradas más tiernas (pero también más duras) de los niños birmanos que, como nosotros, también cantan canciones infantiles, aunque en nada se parezcan sus muñecas vestidas de azul a las nuestras, o los autos de sus papás no sean más que carros destartalados.

Objetivo: Birmania. Canciones infantiles

Una de las fotografías de la exposición `Objetivo: Birmania. Canciones infantiles´

 

“Objetivo: Birmania. Canciones infantiles” ya ha sido expuesta en diferentes salas de Madrid y de la sierra madrileña en el último año, y ha tenido una excelente acogida por parte del público que la ha visitado. El dinero recaudado con la venta de estas fotografías será empleado para mejorar las condiciones de vida de los birmanos refugiados en Mae Sot (Tailandia), a 4 km de la frontera con Birmania. Esta situación fronteriza la convierte en el lugar donde se forman más asentamientos de refugiados birmanos que huyen de la pobreza y opresión de su país.

El férreo control que el gobierno birmano impone a las ONGs establecidas en Myanmar (cuyas actividades son siempre acompañadas por un funcionario del gobierno que impide el acercamiento a personas consideradas desafectas al régimen), así como los obstáculos que pone a la introducción de material de ayuda en las aduanas, hace que sean muy pocas las organizaciones que pueden trabajar en territorio birmano.

Esto ha llevado al abandono del país por parte de algunas ONGs, que ven vulnerada su independencia, y a otras, a tomar de la decisión de asentarse en los campos de refugiados.

La autora es Belén Rodríguez, una leonesa afincada en Madrid desde hace más de diez años, que viajó a Myanmar en 2009, donde realizó miles de fotografías, acercándose todo lo que pudo a la vida de sus habitantes, fácilmente accesible, gracias a la amabilidad congénita de los birmanos.

Las historias que acompañaban a las imágenes que captó el objetivo de su cámara, crearon en ella la necesidad de contarlas, de hablar de un país tan desconocido en occidente , y decidió hacerlo a través de los ojos más tiernos, pero a la vez más duros, y las voces más dulces: los de la infancia.

“Objetivo: Birmania. Canciones infantiles” es el primer proyecto fotográfico que expone, y con él no sólo ha conseguido mostrar la realidad de Myanmar, sino que muchas personas hayan colaborado en mejorar las condiciones de vida de los niños de los campos de refugiados de Mae Sot.

Colabora Birmania es una ONG formada por cuatro jóvenes que, tras pasar unos meses en Mae Sot, colaborando como voluntarios y viviendo el sufrimiento de los refugiados e inmigrantes birmanos, optaron por quedarse de forma permanente. Los proyectos que desarrolla Colabora Birmania están centrados en la alimentación (campo de refugiados Mae La Oon y orfanato Safe Heaven ), la educación infantil (escuelas Chicken school y Km 42 , que también funcionan como comedores e internados), la formación de adultos y la economía (microcréditos para mujeres).