La sede de Camarote Madrid inaugura nueva temporada con la obra del fotógrafo leonés Javier Casares. “Paisaje cardiaco” es el título de la instantánea que cuelga en el escaparate de la taberna leonesa, desde este 2 de septiembre. Un micropaisaje que capta la luz de verano en Tierra de Campos

León – 31 AGO 2015 – Camino Sayago (Tam Tam Press)

Realizada en Boadilla de Rioseco (Palencia), en julio de 2015, “Paisaje cardiaco” es uno de los últimos pálpitos con la imagen encontrada que ha tenido el reportero gráfico Javier Casares. La instantánea ahora se exhibe en Camarote Madrid para dar a conocer la faceta más plástica del fotógrafo, colaborador de la Agencia Efe en la Delegación de León desde 1993. Más de dos décadas mirando y atrapando instantes, como el plasmado en esta fotografía. “Está realizada en mi pueblo, Boadilla de Rioseco (Palencia), en Tierra de Campos, este pasado mes de julio. Allí encontré este corazón medio enterrado que me pareció estar muy vivo”.

Casares reconoce, además, que fue una sorpresa, un latido en la tierra a la espera de que alguien lo descubriese. “Es una foto muy personal y me enganchó nada más verla. Tenía otras imágenes preparadas, pero ésta me pareció la más adecuada para exponer aquí. Es un pequeño contraste de luz y tierra, insisto en su encanto, donde el sol del verano es potente y permite contemplar paisajes increíbles. Este en concreto es un micro paisaje que choca con la amplitud de esta tierra, es una imagen de verano particular. Puede que dura, pero real”.

Esta pequeña exposición en Camarote Madrid le ha hecho reflexionar sobre la inmediatez de su trabajo y asegura que le atrae estampar imágenes más allá de lo documental. “Cada vez más, es un campo distinto al trabajo diario en prensa, pero te da recompensas”.

Paisaje Cardiaco Javier Casares

Uno de los trabajos de “Paisaje cardiaco” del fotógrafo leonés Javier Casares

Un paseito

Con una nikon F-90, comenzó el viaje de Javier Casares por el universo fotográfico. Fue la primera cámara que compró. Antes, como prólogo, utilizó las de amigos y familiares. Y ya emprendido el camino, en 1993 se enfrentó a su primer trabajo como fotoperiodista: una portada de Diario de León en la que aparecen Victoriano Crémer, Claudio Rodríguez y Antonio Gamoneda en una noche poética en la catedral. “En el año 93 César Andrés me llamó para colaborar en el Diario de León y ese mismo año comencé a trabajar con la Agencia EFE y hasta hoy. Un paseíto”.

La fotografía ha sido desde entonces trabajo y pasión a partes iguales. Le gusta hacer fotos y, sobre todo, ahondar con su mirada en temas sociales, que son en gran parte los que nutren su día a día, en una profesión que experimenta las cifras más asoladoras de desempleo y precariedad. “Es un sector muy castigado, pero yo sigo creyendo en él. Todo está muy complicado, pero hay que seguir trabajando”.

El paisaje humano salpica su producción y en esta fotografía de corazón de piedra late también su rumor. Le pregunto ,¿te siguen sorprendiendo los gestos que hablan en silencio? Y contesta: “Sí, me sigo sorprendiendo continuamente, son silencios que acaban viviendo contigo”.