“Vademécum. Sonetos para salir del paso grabados para ir tirando” es el título de la exposición que, por primera vez, presenta en el Museo del Bierzo la obra original de Juan Manuel Santos González

Ponferrada – 5 ENE 2015 – Redacción

Formador en el centro Asprona Bierzo, grabador y constructor de libros de obra gráfica, su obra “Vademecum” se estructura en cinco partes, cada una de las cuales se inicia con un título que nombra, a la manera de los compendios farmacéuticos clásicos, cinco principios activos. En cada uno de los apartados se integra metafóricamente una serie de sonetos ilustrados con una colección de grabados realizados mediante diversas técnicas mixtas de experimentación plástica, zinc y aguafuerte.

La entrada a la exposición es libre, dentro de los horarios de apertura del museo y hasta su clausura, el 3 de febrero de 2015.

Museo del Bierzo

Museo del Bierzo

Otoño en El Bierzo. Cae la tarde. El viento agita el parque mustio y dorado(1) y un libro con alma de árbol se deshoja en el museo. Se abren, ahuecadas como las ramas de un olmo seco, sus escartivanas (hermosa palabra de encuadernador). Las hojas se desprenden. Vuelan y se quedan pegadas a las piedras. Es un libro como aquel libro de poemas de Machado sobre el que Lorca, con un lapicero violeta, escribió sobre la primera página (2): “Un libro de poesías/ es el Otoño muerto/los versos son las hojas negras en tierras blancas/Y la voz que lo lee/es el soplo del viento/que los hunde en los pechos/entrañables distancias”. Un libro de Juan Manuel Santos González (Ponferrada, 1962) con hojas que, en haz y envés, llevan grabados sueños de sonetos y estampas. Un vademécum, “libro que ha visto conmigo los paisajes”(3)que con analgésicos, relajantes, antioxidantes, reconstituyentes y antidepresivos, remedia hastíos y alimenta esperanzas.

La obra la forman veintiún sonetos y veinticuatro grabados realizados mediante colagrafías. Un collage de cartones, de tintas y de palabras. Un singular universo de formas estrujadas en la soledad del taller, entre los rodillos del tórculo de los sentimientos y las sorpresas del experimento; entre la mezcla de tintas, viscosidades, aguafuerte y mordientes. Entre manos con oficio de maestro grabador, de maestro que coge las manos y el corazón de los que aprenden con él y, él, de ellos, y de artista innovador y en constante búsqueda, sentimental y artística.

La obra plástica de Juan Manuel Santos es variada, profunda y comprometida. Es grabador, ilustrador, acuarelista, creador de textos y formas (4). Vademécum, es una obra que, en conjunto, o en sueltos, resulta polimórfica; hace pensar y sentir. Una obra en la que, si para pintar se tiene que pensar en pintura y si para dibujar se tiene que pensar en dibujo, para grabar se tiene que pensar, también, en grabado.Y para pensar en grabado se tiene que conocer el grabado. Se tienen que conocer las técnicas y se tiene que conocer la estampación. Y no solamente para grabar de una forma más o menos ortodoxa, sino para olvidarse de esa técnica en el momento de trabajar y acceder a la libertad que da el conocimiento.(5)

Vademécum esun recetario mágico de intimidades que, experimentadas en la libertad del laboratorio más íntimo del alquimista, forman un collage en el que el artista da nueva vida a un perro que ladra a las sombras junto al abuelo Manuel, reviviendo un quijote grapado a una rodela azul que se mira al espejo de un soneto de besos.