Lia Perjovschi (Sibius, 1961), una de las artistas más reconocidas en Rumania, ha desplegado en el hall del Musac su particular “Museo del Conocimiento”

León – 16 FEB 2015 – Redacción

Una instalación abierta, de estructura arquitectónica que se expande como un pequeño microcosmos para explicar cómo se organiza la historia occidental del arte contemporáneo. Archivos, diagramas, líneas de tiempo y objetos adquiridos, en su mayor parte en tiendas de museos de todo el mundo desde 1999, ofrecen toda la información, desde la perspectiva de la artista. Se desglosa en siete secciones: Tierra, Cuerpo, Arte, Cultura, Conocimiento, Ciencia y Universo.

“Museo del Conocimiento”, la singular propuesta de Lia Perjovschi se organiza en torno a un área de discusión, una sala de lectura con libros, postales y archivadores; además de objetos, dibujos, mapas visuales y textos exhaustivos realizados por la propia artista. La intervención surgió a partir de su proyecto de investigación homónimo sobre la historia del arte occidental iniciado en el año 1999, al que considera más como una plataforma para el aprendizaje y el juego intelectual que una obra de arte estándar.

La artista pone en evidencia su curiosidad insaciable y su deseo por entender, recuperar, analizar, compartir e interactuar con el público a través de los conocimientos adquiridos e investigados. Su trabajo invita a considerar cómo la construcción de la Historia afecta a la estructura de nuestro pensamiento, y a plantearnos si es posible para un individuo tener control sobre estos procesos.

La artista Lia Perjovschi, en un momento de la entrevista. © Fotografía: Eloísa Otero. La artista Lia Perjovschi, en un momento de la entrevista. © Fotografía: Eloísa Otero.

La artista Lia Perjovschi, en un momento de la entrevista. © Foto  de Eloísa Otero

“Museo del Conocimiento” cuenta con siete secciones: Tierra, Cuerpo, Universo, Conocimiento, Arte, Cultura y Ciencia…

En primer lugar la tierra, el cuerpo, el universo, cultura, arte, ciencia y el conocimiento de hoy día. En primer lugar porque tenemos un cuerpo, vivimos en la tierra, estamos dentro del universo y en nuestro ejercicio diario de actividad estamos creando cultura, estamos creando arte y ciencia y quería reflejarlo de alguna manera.

Pero hablemos de este viaje al conocimiento. Esta instalación tiene como objetivo entender, analizar, compartir e interactuar con el público a través de él. Para ti es más una plataforma para el aprendizaje y el juego intelectual que una obra de arte.

Yo no quiero que la gente crea que esto es como el gran museo del conocimiento, sino que todo está alrededor de nosotros, forma parte de nosotros y al fin y al cabo es el conocimiento. Es un pequeño museo particular. Yo quiero que este museo particular sea un punto de partida, que sirva para que otras personas puedan hacer lo mismo que yo hago. Estoy convencida de que cuando el visitante venga al Musac, y una vez que vea el “Museo del Conocimiento” le ayudará a entender aspectos de su propia vida. Es como nuestra pequeña historia del conocimiento, concebida desde uno mismo.

Parece que describes tu propuesta como un primer paso para alcanzar el conocimiento general. Dices que es como un universo que se expande. Responde los contenidos a través de diagramas que explican la organización del Museo y lo ejemplifican”. ¿Qué buscas?

Lo que pretendo es, en cada uno de los apartados, dar una pequeña guía de los siete saberes para conocer lo básico de cada uno de ellos. André Malraux habla de la condición humana y parte de la base de que cada uno de nosotros tenemos un pequeño e imaginario universo en nuestra cabeza y está formado con nuestras películas favoritas, nuestra música, nuestra lectura… Es lo que a fin de cuentas forma nuestra estructura cultural.

¿Y, cómo es su universo personal?

Es una combinación de lo que he estudiado, mi propio pensamiento. Yo he crecido rodeada de científicos que consideraban el universo como un gran cerebro, y por tanto el universo era inteligente. Además, en muchas de las ocasiones ellos pensaban que los estudios científicos lo hacían realidad. Es como una especie de magia.

Entonces, ¿crees en la teoría “Gaia” del investigador británico James Lovelock, que concibe el planeta y el universo como un ser vivo?

Sí, claro, y de hecho hay estudios científicos que hablan del star sistem y nuestro propio sistema solar está en movimiento dentro de él. E incluso todo el universo está en movimiento.

La hipótesis “Gaia” afirma que la tierra es un ser vivo creador de su propio hábitat… por tanto en continuo cambio…

Sí está permanentemente cambiando. Actualmente estamos en un proceso en el que la tierra está sufriendo por el cambio climático y por la propia acción del hombre sobre ella.

Algunos científicos definen esta etapa como el Antropoceno porque por la acción del ser humano se está acabando con muchas especies.

Es evidente que sí. Considerando igual que la teoría “Gaia” a nuestro planeta como un organismo vivo, la propia tierra utilizará sus propios mecanismos para superar esta situación. Pero seremos nosotros los que no estaremos bien porque no tenemos esa capacidad para adaptarnos a situaciones más dramáticas que la propia tierra, en respuesta a nuestras acciones, generará.

Llama la atención la estructura circular de muchos de los diagramas con los que explicas visualmente cómo se organiza el Museo del Conocimiento. Esta figura geométrica está presente en toda la naturaleza, es como un símbolo de unidad…

Yo no soy una especialista científica, pero cojo de ahí y de allá y leyendo a algunos científicos me he dado cuenta, igual que ellos, que todas las estructuras profundas y todo lo que tiene importancia en la vida es redondo. Naces en una estructura redonda, el universo tiende, parece ser, a ser redondo. Incluso conozco un amigo científico de Londres que sostiene que en el universo todo ocurre así. Es maravilloso. En 1969 cuando el hombre pisó por primera vez la luna, suponiendo que sea verdad, lo hizo con un ordenador mucho más sencillo de los que se usan ahora.

Pareces encantada de vivir en este tiempo…

Sí, estoy encantada por todas las posibilidades que tenemos ahora, tecnológicas, etcétera. Gracias a ello casi hemos completado el mapa del cerebro, también el mapa del ADN e incluso el espacio subatómico.

En este momento las personas parecen más interesadas por los bienes materiales que por los intelectuales. ¿Es una especie de regresión? ¿Cómo lo ves?

Sí, estoy de acuerdo contigo, pero creo que tiene que ver mucho con la manipulación de los medios de comunicación de masas. Pero todos tenemos parte de culpa porque nos abandonamos con facilidad, muy pronto, en esta manipulación. Por medio de mi trabajo pretendo dar a conocer a la gente que podemos hacer y construir grandes cosas, pero que nos tenemos que centrar en ello. Todo el conocimiento del ser humano es la suma del esfuerzo de muchas personas a lo largo del tiempo.

Aspecto del “Museo del Conocimiento”, de Lia Perjovschi, en el Musac. © Foto de Eloísa Otero

Aspecto del “Museo del Conocimiento”, de Lia Perjovschi, en el Musac. © Foto de Eloísa Otero

Sobre la práctica artística de Lia Perjovschi

Lia Perchovschi (Sibius, Rumanía, 1961) es una de las precursoras del ‘giro archivístico’ en las prácticas artísticas contemporáneas, especialmente relevante en el arte de los países del antiguo Bloque del Este. En los inicios de este giro se halla la necesidad de compartir toda la producción e información artística vetada en las circunstancias de la Rumanía de los años 80 controlada por el dictador Ceausescu. Tras la caída del régimen comunista, Perjovschi se propuso recopilar y hacer accesible en su país información a la que los ciudadanos no habían tenido acceso hasta ese momento. Así, desde 1989 ha creado archivos, diagramas y ‘espacios de información’ que explican visualmente cómo se organiza la historia y dan cuenta de diferentes aspectos de ella.

A principios de 1990, Perjovschi funda el “Archivo de Arte Contemporáneo”, una colección de temas de revistas, publicaciones de libros y reproducciones diversas que ubicó en su estudio compartido con su marido, el también artista Dan Perjovschi. Este archivo se presenta en instalaciones abiertas, áreas de discusión, y salas de lectura que pretenden confeccionar una historia organizada y lógica del arte contemporáneo rumano. A su vez, Perjovschi también produce dibujos, mapas visuales y textos exhaustivos que se encargan de recopilar toda la información posible acerca de la historia occidental del arte contemporáneo, siempre siendo consciente del aspecto subjetivo de este archivo. El archivo es accesible al público y dinamizado por conferencias de diversos invitados y diálogos con los visitantes.

El archivo se convirtió en una valiosa base de datos para las iniciativas del arte alternativo, un archivo auto-portable creado por esta artista fuera de la institución. Perjovschi también editó pequeñas publicaciones de bajo coste para explicar y clasificar los diferentes movimientos artísticos y tendencias que recogía y plasmaba en el material seleccionado para su archivo.

Este archivo ya ha sido expuesto en diversas ocasiones, en diferentes lugares del mundo, siempre unido al debate y a charlas abiertas. En 2003, éste se ha visto modificado y ampliado, pasando a ser además un centro para el análisis de arte.

Lia Perjovschi. “Museo del conocimiento”
Proyecto Vitrinas y Hall del MUSAC (León)
Del 24 de enero al 5 de abril
Comisariado: Araceli Corbo
Coordinación: Kristine Guzmán